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El miércoles 30 de abril de 2008, cerca de las 16:00, la señora G.M.R.P., de 58 años, caminaba por la peatonal Córdoba de Rosario, desde calle Sarmiento hacia la calle Mitre. Un camino marcaba con vallas la zona por dónde se podía pasar: se estaban llevando adelante las obras de remodelación de la peatonal. Según relató G.M.R.P meses después, ese pasadizo estaba lleno de escombros y arena, lo que la llevó a perder el equilibrio y caer sobre el vallado. Las consecuencias fueron evidentes para las partes en cuestión. La señora sufrió lesiones, incapacidad para trabajar, daños morales. La Municipalidad de Rosario y la empresa encargada de las obras deberán, por orden de la Justicia y tal como se conoció ayer, indemnizar a esta mujer por aproximadamente 300 mil pesos.
Según el fallo que se conoció ayer, al momento del accidente de esta señora, se estaban llevando adelante, efectivamente, las obras de remodelación de la Peatonal Córdoba. A la altura de Sport Center – Córdoba al 1100- el paso estaba habilitado para circular tanto en dirección norte-sur como para ingresar a los negocios. Sin embargo, no solamente existía el vallado. Testigos del hecho y la propia demandante afirmaron más de una vez que en la zona estaba llena de escombros y arena y que dificultaba mucho el paso. En el documento puede leerse que la señora G.M.R.P relató que había pedazos de madera para pisar y que las vallas estaban caídas; que ella no sabe con qué tropieza y cae y una de las vallas caídas se incrustó en su pie. “No se pudo levantar, por la sangre y porque la gente le pasaba por arriba, saltaba sobre su pierna herida porque no había lugar para pasar; además la ambulancia no pudo entrar porque no había cómo hacerlo. Los médicos entraron con una silla de rueda que tuvieron que levantar durante casi todo el trayecto porque no se podía circular”, relata el documento judicial.
Para la jueza de la causa, Paula Sansó, las vallas mecánicas y los escombros son cosas riesgosas “en la medida en que la cosa inanimada sea causa generadora del daño producido”, y “la prueba colectada deja translucir que las características de la obra constituían, sin duda, cosas peligrosas que conllevan en sí el peligro latente”. Además, consideró que la propia Municipalidad está legitimada para ser demandada, ya que la empresa constructora fue contratada por el fideicomiso Remodelación Peatonal Córdoba.

