El martes pasado terminó el ciclo de debate Políticas Culturales para Rosario, organizado por la revista ClubdeFun. Adrede o no, el cierre estuvo a cargo del Frente Cívico y Social. Fue la oportunidad del oficialismo a enfrentar un mes de debate previo, donde fue la principal víctima; su oportunidad para reivindicarse y refutar a los otros candidatos. Miguel Ángel Cappiello –ministro de Salud y cabeza de lista del oficialismo– y Mónica Peralta –quinta en la lista pero precisamente subsecretaria de Cultura y Educación– fueron los encargados de decir qué se ha hecho, qué se hace y qué proponen desde su banca en el Concejo.
“Somos un grupo que trabaja por un proyecto de ciudad, que mejore la calidad de vida de los rosarinos”, dijo Cappiello, quien comenzó el debate excusándose: su trabajo siempre ha sido en otro campo. Al final del debate, agradeció a los organizadores y al público la posibilidad de haber hablado de cultura por primera vez. El actual ministro de Salud charló, opinó y contó lo que vio e hizo el equipo del que forma parte desde hace 20 años. Casi ni tuvo que usar sus machetes. Además, estaba respaldado por un fuerte equipo. No sólo estaba Mónica Peralta, sino que Verónica Irízar, secretaria de Hacienda, y Susana Dezorzi, directora de Entidad y Organismos, se mezclaron entre el público y aprovecharon también la oportunidad para exponer y contar qué se está haciendo. El encuentro duró más de una hora, fue tranquilo y dialogado entre el poco público que había.
Rosario desborda de arte y cultura, de eso no caben dudas. Pero tampoco significa que todo esté hecho, o que lo que está hecho sea perfecto. Probablemente todos los candidatos coincidieron en eso. En distintos tenores, pero coincidieron al fin. Por eso, una buena herramienta del socialismo es contar qué es lo que se hizo.
Cappiello tuvo –tiene– la ventaja de haber sido parte del proceso desde sus inicios. Aunque en otra área, siempre estuvo, y sólo le bastó con recordar. “En aquella época –cuando Hermes Binner era intendente– se trabajó mucho para tratar de darle un espacio más grande a la cultura. Recuerdo el bolonqui que se armó cuando compramos La Comedia. Se estaba por rematar y el intendente decide comprarlo para que sea municipal”, marcó.
En la misma línea, el ministro pasó revista a lo que ya hay y se usa hasta el desgaste: Tríptico de la Infancia, Centro de la Juventud, Escuela de Arte Urbano, Orquesta de barrio Ludueña. “Me acuerdo también de cuando la trajimos a Mercedes Sosa, había 40 mil personas y nos reprocharon el gasto que era. Lo mismo cuando inauguramos el Cemar, que bailó Julio Boca. Nos criticaron el gasto. Para nosotros no era un gasto: era cultura. La gente que se fue de esos shows no era la misma, se llevaba algo diferente”, dijo sobre lo que por décadas fue el “Monumento al Pozo”.
“La cultura es el medio para resolver temas como la inseguridad y la exclusión social. La cultura en sí misma es el medio para la transformación de esas realidades sociales. Por eso nos sorprende que en estos contextos se hable desconociendo lo que se hace desde la Secretaría”, manifestó Mónica Peralta. La subsecretaria, entonces, aprovechó la oportunidad para enumerar: 400 talleres distribuidos en cada uno de los distritos, 320 mil personas que pasaron por el Tríptico de la Infancia en 2012, 40 mil en el Complejo Astronómico, seis escuelas municipales y 2.500 alumnos. “Para esta gestión, la cultura es el medio para lograr una transformación. Va más allá de un número, tiene que ver con el contenido humano. Y lo seguiremos profundizando desde el Concejo Municipal”, djo.
Durante el mes de debate, los proyectos aprobados y “cajoneados por el Ejecutivo” fueron un fuerte reclamo de la oposición. Aunque no se reclamó en este caso específico, muchas veces sucede lo mismo dentro del Concejo con proyectos oficialistas. Y entonces, queda desdibujado el rol del Poder Legislativo en cualquiera de los niveles del Estado. Para los candidatos oficialistas –con cargos en el Ejecutivo– siempre depende de qué proyecto se trate y que su aplicación pueda ser efectiva. No se trata, señalaron, de sumar proyectos a una lista, sino de hacerlos bien para que puedan llevarse a cabo. “Puede suceder que se haga un proyecto, se apruebe y el Ejecutivo no lo aplique. Yo voy al Concejo a gestionar de forma tal que podamos brindar calidad de vida, no voy a ocupar una banca ni a ser testimonial. Asumiré mi cargo y voy a trabajar en conjunto con el bloque y el Concejo”, señaló Cappiello.
“Voy con una ventaja, porque muchas de nuestras propuestas van a tener consenso en todos los niveles del Ejecutivo, podremos consensuar con la intendenta que todo lo que sea bueno para la ciudad se lleve adelante”, remató.

