
Rosario debatió por primera vez de manera oficial sobre el tema ovni: se celebró ayer en el Concejo Municipal la primera “audiencia pública sobre fenómenos que merecen ser estudiados por su naturaleza desconocida”. En el encuentro, una charla abierta a la ciudadanía pidió por la desclasificación de expedientes aeroespaciales en manos de los organismos militares, cuestión que fue declarada de “interés municipal” por el Legislativo en la sesión de la víspera, aunque de la jornada no participó ningún edil.
“Este es un hito, un día histórico: el Concejo presta apoyo y abre el recinto para que la ciudadanía conozca estas cosas”, resaltó Silvia Pérez Simondini, miembro de la Cefora, la organización que impulsa la revelación de los archivos en cuestión.
Rosario, habían señalado previamente, es una ciudad abierta e interesada para hablar del tema, además de ser una zona de “claros avistajes” de ovnis, que contrariamente a la creencia generalizada ni necesariamente tienen forma de plato ni quienes siguen estos fenómenos creen que se trate de naves tripuladas que vienen del espacio exterior.
La audiencia pública invitó a la ciudadanía en general a interiorizarse sobre investigaciones sobre objetos anómalos, y tampoco necesariamente ovnis, que ya fueron investigados por los organismos de seguridad pero cuyos archivos no son públicos.
Para discutir el tema en todos sus aspectos se convocó a la actividad de ayer, que sentó un precedente y la posibilidad de replicar la actividad en otros espacios públicos.
Ufólogos
Silvia Pérez Simondini lució, durante toda la tarde, una gargantilla de alpaca de la que cuelga un plato volador. La alhaja –no hay manera de que pase desapercibida– es su amuleto, lo lleva a cada actividad que organiza con su equipo investigativo Visión Ovni o con la Cefora. No cabía posibilidad de que ayer no lo usara: una charla sobre archivos clasificados, ovnis y fenómenos desconocidos en el Concejo Municipal, un espacio público, del Estado, era una ocasión más que especial en su militancia por “el derecho a saber”, como ella bien definió. Es que ella sí está convencida de que muchos de los fenómenos que se avistan son aparatos llegados de otros mundos tecnológicamente más avanzados.
“Pedimos que se desclasifiquen para que se vea que no es ciencia ficción. Para nosotros esto es muy importante porque han sido temas objeto de burla”, explicó Pérez Simondini. La convocatoria tuvo éxito. El Concejo no estaba colmado, pero casi todas las butacas de las gradas y las bancas del recinto estaban ocupadas.
Las razones por las que estos archivos están ocultos aún son un misterio, advierte Pérez Simondini. “No sé si es por falta de interés o por no hacer partícipe a la gente de un fenómeno anómalo de cuya existencia hoy nadie duda”, agrega.
La especialista descartó alguna “oscuridad” conspirativa detrás del ocultamiento y dejó en claro que el tema “ovni” no es sinónimo de algo malo, peligroso o que ponga en peligro a la humanidad. “Son otras civilizaciones. Allá arriba, a los costados, abajo, vamos a encontrar lo mismo que acá: buenos, malos, gordos, flacos, negros, blancos, lindos y feos. Humanoides deben ser absolutamente todos, con los mismos proyectos y sentimientos que el ser humano. En la Tierra tenemos gente que gusta de la guerra, pero también hay gente que le gusta la paz. Yo creo que la guerra de las galaxias debe existir. Lejos, pero existe”.
