El ministro de Justicia Juan Lewis lanzó duros cuestionamientos al secretario de gobierno de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Borda, al que acusó de estar “en una postura obstruccionista” y de frenar la entrada en vigencia del esperado nuevo sistema penal que el gobernador Antonio Bonfatti fijó para antes de fin de año.
«Vemos a los ministros de la Corte, a jueces, fiscales y a camaristas muy compenetrados con la implementación del nuevo sistema. No así a algunos funcionarios judiciales, que están en posturas obstruccionistas. Me refiero específicamente al secretario de la Corte Suprema, Eduardo Borda», indicó Lewis al ser consultado por Radio La Red, minutos después de encabezar el acto de apertura de sobres con ofertas económicas para la informatización de la nueva Justicia penal.
«Borda está en una postura obstruccionista a la hora de definir cuestiones prácticas necesarias para el funcionamiento, como las salas de audiencias. En las reuniones que se mantuvieron plantea que hay que hacer inversiones millonarias, que cada sala de audiencias para equiparlas con computadoras y micrófonos hay que hacerlo a un costo de 150 mil pesos por cada una. Yo no me voy a poner discutir precios, pero me parece que es evidente que está poniendo palos en la rueda», cuestionó. Y remató: “No se puede creer que siendo el secretario de la Corte, después de 6 años de sancionada la ley, Borda se dé cuenta ahora de que necesita hacer inversiones millonarias en un área que es su responsabilidad”.
El enojo del ministro tuvo sus repercusiones en el Poder Judicial. Sobre todo porque destacó el compromiso de todos los ministros de la Corte con la implementación del nuevo Código Procesal Penal, cosa que no siempre fue así.
En la cúpula del Poder Judicial hubo sorpresa. Las acusaciones de Lewis llegan en un momento en que funciona a pleno la mesa de diálogo y que algunos ministros de la Corte están empeñados personalmente en ir solucionando los obstáculos que se presentan para implementar un nuevo sistema que –coinciden tanto en la Casa Gris como en la Justicia– demandará paciencia, tiempo, más de un dolor de cabeza y voluntad de ir solucionando los innumerables inconvenientes que se van a ir presentando.
Lo que más sorprendió es que las críticas hicieran foco en Borda, “un funcionario de carrera” que, si bien en la práctica tiene un enorme poder funcional porque en su oficina se concentran innumerables trámites y decisiones operativas, en rigor obedece órdenes de los seis ministros de la Corte. Por eso las especulaciones que ayer daban vuelta por los Tribunales es si el enojo que transmitió Lewis no fue una crítica velada a los tiempos con los que se mueve la propia Corte.
Como sea, en la medida que se acortan los plazos la necesidad de tomar decisiones y resolver cuestiones (incluso el Poder Legislativo tiene a estudio proyectos relacionados) puede generar más chispazos.
