Vivía junto a su ex pareja bajo el mismo techo. Según la fiscalía el hombre usaba medicamentos que le habían recetado a su ex para vulnerarla.
Se los administraba en forma inadecuada y abusaba de ella, dijo en la acusación la fiscal Antonela Valente.
El sospechoso fue llevado a juicio oral y público por dos hechos de abuso sexual con acceso carnal y amenazas simples, y el tribunal lo condenó a pasar una década tras las rejas.
Según explicó Valente, el acusado se aprovechó de la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba su expareja y le suministró medicamentos para quebrar su voluntad.
En esas circunstancias, en la vivienda ubicada en Gálvez al 2200, abusó sexualmente de la víctima en al menos dos ocasiones.
La Fiscalía señaló que, además, la amedrentó en varias oportunidades con el fin de infundirle temor.
El caso llegó a juicio y el debate estuvo presidido por un tribunal integrado por los jueces Valeria Pedrana, Carlos Leiva y Paula Álvarez.
Este jueves, los magistrados condenaron a Ricardo C. a la pena de 10 años de prisión efectiva por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y amenazas simples.
