
Bert Stern, el último fotógrafo que inmortalizó a Marilyn Monroe (1926-1962), falleció a los 83 años en su casa de Manhattan, confirmó la actriz Shannah Laumeister, que según el The New York Times se habría casado en secreto con el artista hace cuatro años.
En 2011, Laumeister dirigió el documental «Bert Stern: el primer Mad Man, sobre la vida y trayectoria del fotógrafo nacido en 1929» y que junto a Irving Penn, Richard Avedon y Mark Shaw, formó parte de una generación de fotógrafos que imprimieron un sello artístico a los retratos de celebridades, informó el periódico chileno La Tercera.
En los años 50 y 60, el estadounidense renovó las fotos de moda y retrató a Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn y Truman Capote y llegó a ser uno de los fotógrafos más cotizados de Hollywood, recordó la agencia española de noticias EFE.
“Me gusta poner mis sentimientos en mis fotografías”, dijo en 1959, el mismo año en que retrató a Louis Armstrong para una publicidad de Polaroid, que fue criticada por ser considerada de excesiva calidad para la misma.
Entre sus modelos más famosos figuran Gary Cooper, Twiggy, Brigitte Bardot, Madonna y Kylie Minogue, aunque Marilyn Monroe fue por lejos la más recordada por su imprevisible muerte seis semanas después de las tres sesiones fotográficas que dejaron 2.500 imágenes de la actriz. Luego de Stern nadie más la fotografió.
Al respecto recordó que cuando Marilyn llegó a la sesión se quedó «sin habla» porque la vio muy distinta de la diva rubia de curvas exuberantes que recordaba de las películas, había perdido mucho peso y aceptó quedarse «el tiempo que quisiera».
Durante tres días exhaustivos recogió las más diversas instantáneas de la estrella, sin disimular la cicatriz que se dibujaba en su vientre debida a una reciente operación de vesícula.
La primera serie fue demasiado escandalosa para Vogue por su carácter explícito y terminó reciclada para el magazine Eros, aunque semanas después de la trágica muerte de Marilyn (la policía de Los Angeles la calificó como un posible suicidio) Vogue publicó las imágenes hoy recordadas.
La totalidad de las instantáneas, las últimas de Norma Jean al desnudo, fueron publicadas finalmente en el libro «La última sesión» e inspiraron numerosas películas.
Stern tuvo dos hijas con la bailarina Allegra Kent y también trabajó en cine, entre otros, haciendo la fotografía del filme Lolita de Stanley Kubrick y dirigiendo el documental «Jazz on a Summer’s Day» sobre el Festival de Jazz en Newport de 1958, destacado por el Registro Nacional de Cine por su importancia histórica.
Muchas de sus fotografías pertenecen a reconocidas instituciones artísticas como el Museo de Arte Moderno (MoMa) de Nueva York, el Fashion Institute of Technology de la misma ciudad y el Museo Internacional de Fotografía y Cine de Rochester.
