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Auguran poco trigo para la campaña 2013-2014

La siembra de trigo crece a un ritmo del 8 por  ciento respecto de la campaña anterior cuando casi alcanzó los diez millones de toneladas de producción.

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La siembra de trigo crece a un ritmo del 8 por  ciento respecto de la campaña anterior cuando casi alcanzó los diez millones de toneladas de producción.

A pesar de los esfuerzos oficiales para difundir que van a  devolver las retenciones a los productores trigueros, los anuncios no bastaron para que una gran parte de éstos se lanzara  a los surcos 2013-2014.

Ocurre que los márgenes agrícolas son muy ajustados en los  principales cultivos.

Así, según un estudio de Consorcios Regionales de  Experimentación Agrícola (Crea), el costo de implantación y  protección de las plantas de trigo en la zona núcleo (sur de Santa Fe) es de 216 dólares la hectárea, eso sin incluir costos  de alquiler, gastos de comercialización ni administración y estructura.

Pablo Adreani, director de Agripac, opina que en el caso del  trigo, en los últimos cinco años los gastos variables o directos  aumentaron 93 dólares por hectárea, lo que representa un 59 por ciento, “mientras que los gastos fijos o indirectos acusaron un  aumento de 29 dólares, 10 por ciento”.

“Como consecuencia de estos aumentos, el rendimiento mínimo  requerido en la actual campaña para cubrir todos los costos de producción incluida la cosecha llega a 3.466 kilos por hectárea, contra 2.340 kilos de cinco años atrás. Este es el principal motivo de la falta de interés de los productores por sembrar trigo”, según el especialista.

Por lo tanto, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima que  la superficie a sembrar de trigo, 3.9 millones de hectáreas en  esta campaña 2013-2014, será sólo un 8,3 por ciento superior a la del año pasado.

Ernesto Ambrosetti, economista jefe de la Sociedad Rural  Argentina, ubica el escaso crecimiento entre un cinco y diez por  ciento.

Los analistas saben que ese incremento es quizá quitado al área de la cebada que en el ciclo anterior no fue del todo  bienaventurada por falta de calidad, en muchos casos.

Según el Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa porteña, en San  Luis, Córdoba y La Pampa la humedad comenzó a faltar lo que  resentirá la siembra de trigo de continuar la falta de lluvias.

En cambio, la oferta hídrica sobre el margen este del  centro y sur del área agrícola nacional es adecuado y las sembradoras avanzan con las semillas de este cultivo de invierno, objeto de tantas controversias.

El retraso de la siembra 2013-2014 comparado con la campaña 2011-2012 es del 10.5 por ciento, aún cuando hasta el momento ya se han sembrado más de 1,6 millones de hectáreas y en la región NOA las tareas ya se encuentran casi finalizadas.

“El trigo se sembró tan poco en la campaña anterior que una  tendencia a crecer realmente no es significativa porque en ese  momento estuvimos en el área más baja de los últimos 10 años”,  reconocía Ambrosetti a las periodistas Patricia Van Ploeg y  Susana Merlo.

El economista también se refirió a la situación de las economías regionales para las que están alejadas de los puertos,  no hay posibilidad de sembrar trigo ni de obtener rentabilidad.

“El aumento de los insumos estratégicos, si hablamos de gasoil, fertilizante, químicos, servicios, lo que es el transporte, hoy están dejando fuera de competencia a todas las economías  regionales”, dijo.

Sin embargo en el balance del paro agropecuario que se extendió hasta la última hora del miércoles, el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, no concibió problemas en las economías regionales mientras volvió a calificar a la Comisión de Enlace de entidades agropecuarias de “sello político”.

No obstante reconoció que hay algunos problemas de “competitividad” que se deben atender.

En tanto, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Rubén Ferrero, destacó el alto acatamiento que tuvo el cese de comercialización de productos no perecederos, justamente en las  economías regionales: “la producción de ovinos del sur, de aceite de oliva de La Rioja, el algodón en el norte, la  caña de azúcar de Tucumán y las frutales de Entre Ríos o de Río Negro”.

Pero, de regreso al trigo, en algunos sectores como el sudoeste de Buenos Aires y parte de La Pampa, es un monocultivo,  lo que equivale a una economía regional y parece necesitar alivio  en los costos y condiciones de comercialización.