En una nueva conferencia de prensa, el Ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, confirmó que el motorman de la formación que colisionó en Castelar no estaba alcoholizado ya que se le realizó el test y «dio cero».
En tanto, el funcionario volvió a apuntar al conductor a confirmar que «hubo dos señales de peligro» que el hombre no acató. En su exposición el ministro señaló que el tren en «ningún momento disminuyó la velocidad al salir de la estación Morón».
El ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, aseguró que se trata de un día «muy triste» en el que todos están «muy conmovidos» por el choque que se produjo entre dos trenes de la línea Sarmiento, a pocos metros de la estación Castelar. En este sentido, consignó que se investigará «si se trató de un accidente o de un siniestro», y sostuvo que, si la tragedia pudo haber sido evitada, «habrá uno o más responsables». Además, afirmó que «el motorman está incomunicado», en pos del curso de la causa.
«Queremos determinar si se trató de un siniestro o de un accidente. Si se puedo evitar no fue un accidente», aclaró el ministro. «Vamos a determinar a través de las pericias y de la caja negra si hubo responsables de lo que ha ocurrido en el día de hoy», sentenció. Además, informó que «el servicio quedará interrumpido 24 horas para que la Justicia pueda investigar».
Randazzo salió al cruce de gremialistas que hablaron de problemas de frenos y dijo que la formación que impactó a otra «tenía frenos nuevos y había sido totalmente reparada». Así, se opuso a las palabras del delegado ferroviario Rubén Sobrero, quien aseguró que la formación tenía problemas de frenos y era una situación que desde el sector gremial se venía «denunciando». «Siempre tuvo problemas. Lo veníamos denunciando desde hace bastante tiempo», aseveró.

