
A doce años de haber comenzado la lucha y después de muchas visitas al Congreso, los dueños de perros guía tienen una ley nacional. Se aprobó el último jueves por unanimidad en la Cámara de Senadores de la Nación y el rosarino Maximiliano Marc, el impulsor de la medida en la ciudad, cuenta su inmensa felicidad y los avatares que debieron sobrepasar quienes transitan las calles con estos entrañables caninos. “La ley empieza reclamarse en 2001, pero a esta instancia legislativa no se había llegado nunca. Habíamos conseguido seis o siete veces media sanción en Diputados, pero nunca llegaba a ser tratada en comisiones en el Senado”, explicó a El Ciudadano.
Maximiliano Marc perdió la visión hace poco más de una década y camina acompañado por su perro Bandit desde hace cuatro años. Afirma que tenerlo le cambió la vida y que a partir de esta ley podrá sucederle lo mismo a muchas más personas. “Resumida en pocas palabras, la ley significa garantizar el derecho a la libre circulación en compañía de nuestros perros”, dijo el promotor de la iniciativa en Rosario.
La lucha de Marc fue reconocida en el Concejo Municipal el año pasado, pero salió a la luz en 2011 cuando vivió un desagradable episodio en un colectivo, al que no le permitieron subir con su perro guía. “Fue en ese momento en el que me comprometí y me puse la campaña al hombro. Empecé a trabajar muy duro, primero en Rosario y después dando charlas en distintos lugares de la provincia y el país”, contó. Y agregó: “Siempre digo que la primera barrera que se encuentra es la ignorancia. Por eso empezamos a desasnar, a explicar de qué se trata que una persona con discapacidad sea asistida por un perro”.
Los impulsores de la ley de perros guía en la ciudad afirman que la mentalidad de los rosarinos cambió mucho en muy poco tiempo, gracias a la información y a la toma de conciencia respecto al significado de los animales de asistencia. Marc destaca la importancia de la difusión en los medios de comunicación y en las redes sociales, donde la página en Facebook “Queremos la ley de perros guía” consiguió más de 15 mil seguidores.
“Hoy en la calle o en el colectivo la gente ya no se sorprende al verme con Bandit. A los que no saben, la misma gente les cuenta que es un perro guía. En otro momento, mi vida era pelear con el colectivero, pelear con el del supermercado, con el del cine, con el guardia de seguridad del shopping. Esto en Rosario ya no pasa”, reconoció.
En este sentido, Marc afirma que haber logrado la ley provincial el año pasado significó mucho. “Quiero destacar el apoyo de Silvia Tróccoli, subsecretaria de Discapacidad de la provincia, y de Diana Bonifacio, directora del Imusa. Han sido dos ángeles conmigo, me han ayudado y me han abierto puertas de una manera increíble”, expresó. Además, su trabajo estuvo acompañado desde el Concejo Municipal, en especial por la edila Daniela León.
Entre los próximos pasos tras haber conseguido la ley, Marc consideró que hay que trabajar muchísimo en la concientización como punto de partida para que todas las provincias adhieran. “Hay que informar a la gente y seguir abriendo puertas. No nos olvidemos de que los perros guías son los más conocidos, pero también hay perros que se entrenan especialmente para acompañar a personas sordas, con discapacidad motriz, chicos con autismo o con alguna discapacidad intelectual. El resultado que se logra a través de estos perros es maravilloso, no hay dinero que lo pague”, concluyó.
