Vecinos de la zona de Fisherton y otros barrios de la zona noroeste, que padecieron la inundación de diciembre pasado, volvieron a reclamar un resarcimiento económico por los daños, pero también pidieron acelerar las obras para evitar episodios similares a futuro. A cinco meses de la inundación, un grupo de vecinos autoconvocados marchó por diversos puntos de la ciudad (Municipalidad, Concejo, Gobernación). Luego de la recorrida, fueron recibidos en el Palacio Vasallo, donde les prometieron una audiencia para mañana, a las 9.30.
Como vienen mencionando desde la primera marcha, “en diciembre cayó la mitad de agua que tuvo La Plata, si llueve un poco más, los funcionarios se van a tener que hacer cargo de los muertos que haya, porque la ciudad no puede recibir, no está preparada, para tener un caudal tan grande”.
Laura Gabba, una de las vecinas de Fisherton, se quejó por la falta de respuesta. “Hemos tenido reuniones con todos, incluso con la intendenta, pero ningún tipo de respuesta. Es más, a cinco meses de la tragedia marchamos y tuvimos las puertas cerradas de la Municipalidad y de Gobernación. Es una vergüenza que nuestros dirigentes se escondan de esa manera”, sostuvo.
También dijo que las obras del Aliviador 3 “avanzaron cinco metros en los últimos meses, cuando la obra que tiene un total de 2 mil; a este paso nos quedan ocho años para verla terminada y dormir tranquilos. Mientras tanto creo que debemos esperar que no llueva en este tiempo”, opinó sobre el conducto subterráneo que ayuda a evacuar el Ludueña por debajo de calle Sorrento.
En medio del reparto de panfletos, y sosteniendo carteles alusivos a la tragedia de diciembre, Gabba agregó: “Debo aclarar que hay muchos barrios cercanos que no se inundaron y por eso no se muestran preocupados. Yo perdí todo y aún recuerdo cómo el sillón de mi casa flotaba en el metro y medio que tenía de agua y mis nenes lloraban sin saber qué hacer. Lo preocupante de esto es que no sólo corremos el riesgo de pasar por lo mismo en una próxima lluvia intensa, sino que esta vez puede ser mucho peor. Recordemos que en esta época del año las lluvias son más peligrosas. Quedará en la conciencia de cada funcionario los muertos que se cobre una próxima inundación”.

