El desempleo juvenil seguirá en aumento en todo el mundo y alcanzará un promedio de 12,6 por ciento en 2013, frente al 12,4 por ciento de 2012, informó ayer la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Según el informe sobre las tendencias del empleo juvenil, se espera que este año se registren 73,4 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años sin empleo, frente a los 72,9 millones del año anterior.
“Está en peligro el bienestar de una generación entera”, advirtió la organización.
Este año, según la OIT, se registraron 3,5 millones de jóvenes desempleados más que en 2007, cuando surgió la crisis financiera global.
En este contexto, los expertos de la organización de la ONU temen que el desempleo entre los jóvenes aumente a 12,8 por ciento hasta 2018.
El desempleo en países industrializados supera el promedio mundial, con 18,1 por ciento, y la OIT no espera que baje de 17 por ciento en esa región hasta 2016.
En la Unión Europa, aumentó casi 25 por ciento entre 2008 y 2012, mientras que sólo en seis países industrializados la cuota fue menor de 10 por ciento, entre ellos Alemania.
Además, una cuarta parte de los jóvenes europeos tuvo sólo empleos a tiempo parcial y más de 40 por ciento contratos a corto plazo en 2011, según los últimos datos disponibles.
En Latinoamérica y el Caribe, la tasa cayó por debajo de 13 por ciento el año pasado, pero se espera que exceda ese nivel este año y que siga aumentando en los próximos cinco años.
La cuota más alta de desempleo regional en los jóvenes la registró Cercano Oriente, con 28,3 por ciento, seguida del norte de África, con 23,7 por ciento, y la menor se registra en el sur y el este de Asia, con 9,3 por ciento.
En los países pobres, la mayoría de los jóvenes trabaja en forma irregular o en empleos remunerados de forma insuficiente.
En países como Perú, Egipto, Malawi y Camboya, más de 40 por ciento de los jóvenes forma parte del mercado de trabajo irregular.
