Rosario, jueves 05 de noviembre de 2026
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Rosario, jueves 05 de noviembre de 2026

Robo, tráfico y restitución histórica

Estados Unidos restituyó ayer a Mongolia los restos fósiles de un tiranosaurio de 70 millones de años, robado del desierto de Gobi y subastado en Nueva York en mayo de 2012, en lo que significa la primera repatriación de este tipo para el país asiático.

Estados Unidos restituyó ayer a Mongolia los restos fósiles de un tiranosaurio de 70 millones de años, robado del desierto de Gobi y subastado en Nueva York en mayo de 2012, en lo que significa la primera repatriación de este tipo para el país asiático.

El esqueleto reconstruido y casi completo de un Tiranosaurio Bataar, primo menor del Tiranosaurio Rex y que vivió en el Cretácico tardío, había sido ingresado de manera ilegal a Estados Unidos desde el Reino Unido en varios envíos entre 2007 y 2010 utilizando falsa documentación.

Fue subastado en Nueva York en mayo de 2012 por la suma de 1,05 millón de dólares, pero la Justicia estadounidense confiscó el esqueleto un mes después luego de una denuncia del gobierno mongol, poniendo en marcha a partir de allí el proceso de restitución.

“Ésta es la primera repatriación a Mongolia de un patrimonio cultural robado”, celebró la ministra de Cultura de ese país, Oyungerel Tsedevdamba, durante una ceremonia efectuada en Nueva York en la que se exhibieron partes del esqueleto del dinosaurio.

El director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense, John Morton, calificó a la repatriación como “algo extraordinario” dentro de los más de 6.600 objetos arqueológicos y obras de artes devueltas por Estados Unidos a unos 25 países desde 2007.

Como resultado de la investigación, la Justicia norteamericana detuvo en octubre pasado al estadounidense Eric Prokopi, de 38 años, quien dos meses más tarde admitió su culpabilidad en tres cargos vinculados con tráfico ilegal de fósiles de al menos siete dinosaurios de Mongolia y China.

El juez federal Alvin Hellerstein dará a conocer el próximo 30 de agosto la sentencia de Prokopi, que enfrenta una condena de hasta 17 años de prisión, además de una posible multa por cientos de miles de dólares.