La Bolsa de Comercio de Rosario realizó ayer el remate del primer lote de soja correspondiente a la cosecha 2012-2013, a la vez que la entidad aseguró que la Argentina alcanzará un tonelaje satisfactorio.
Desde la Bolsa rosarina afirmaron que es “ineludible una ampliación y diversificación del valor agregado para sortear las complicaciones que amenazan hoy la colocación del producto primario, incluso del aceite y los biocombustibles”.
Con relación a este aspecto, se destacó “la contribución de la genómica en convergencia con otras tecnologías, en diversas áreas de alto impacto económico y que ofrece una valiosa oportunidad para la Argentina”.
El acto fue encabezado por el titular de la institución, Cristián Amuchástegui, quien sostuvo: “A pesar de los serios inconvenientes climáticos que ocurrieron durante el ciclo agrícola, arribaremos a un tonelaje satisfactorio a nivel país”.
El presidente de la Bolsa rosarina señaló “la gran volatilidad de precios” como un factor decisivo en el marco de la última campaña agrícola.
“Esto amerita aún más el uso de los mecanismos comerciales para asegurar los precios que permitan el desarrollo de las empresas y una rentabilidad razonable”, subrayó.
Durante el anuncio no hubo funcionarios nacionales presentes. Amuchástegui estuvo acompañado por el secretario de la entidad, Juan Pablo Galeano, el vicegobernador de Santa Fe, Jorge Henn, y el secretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado.
El titular de la entidad bursátil dijo que ven “con agrado la apertura temprana del permiso de exportación para la próxima cosecha de trigo”, y afirmó que “es una continuación de la política implementada el año pasado con respecto al maíz”.
La primera partida de la campaña ronda los 23.370 kilos y fue producida por Jorge Alberto Goujón en la localidad chaqueña de Colonia Elisa. El remate del lote estuvo a cargo de Jorge Gauna, representante de la corredora Cereales del Litoral, quien cerró la operación con la firma Grosmar Cereales por un precio final de 3.600 pesos por tonelada.
Amuchástegui expresó una “fuerte preocupación” sobre la logística en las zonas de exportación e industrialización. En este sentido, advirtió que “los accesos precarios dificultan el tránsito y aumentan la inseguridad del transporte”.
También se refirió a “las demoras innecesarias en la operatoria portuaria afectada por las normas de control de embarques, y que ponen en duda la calificación de «puertos limpios» que supo ganarse nuestro país y que redujo el costo argentino sensiblemente”.
Amuchástegui resaltó el nuevo marco regulatorio para Biotecnología Agropecuaria presentado por el Ministerio de Agricultura, que busca consolidar el crecimiento del área y hace eje en una mayor accesibilidad y agregado de valor.
“Esta actualización normativa implica un paso fundamental hacia una producción agropecuaria y agroindustrial que garanticen la sustentabilidad del ecosistema y la seguridad alimentaria”, señaló.

