El pasado 13 de febrero de 2025 una joven de 28 años perdió la vida en un siniestro vial. Camila Denise Algozzino, de 28 años y madre de una nena de 7, murió en el acto al ser arrollada mientras se encontraba detenida correctamente en un semáforo. A pesar de las graves irregularidades denunciadas por su familia el autor del hecho cumple una condena con prisión domiciliaria de 3 años y 4 meses de prisión.
La familia de Camila convocó a una jornada de protesta pacífica. La sentada pacífica se llevará a cabo el lunes 27 de octubre, de 10 a 12 horas, frente a la sede de la Fiscalía de El Talar (ubicada en calle Suiza al 1000, partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires). La exigencia puntual estará dirigida al fiscal Matías López Vidal para que revise y revoque la prisión domiciliaria de Yurgel, garantizando el cumplimiento efectivo de la pena en un penal bonaerense.

«No buscamos venganza, buscamos la justicia que le debemos a la memoria de nuestra hija y al futuro de su nena de 7 años. Queremos que este reclamo trascienda el ámbito local y visibilice la impunidad que enfrentamos tantas familias de víctimas de siniestros viales», concluyeron.
El episodio de 2025 tuvo lugar en la colectora oeste de la Autopista Panamericana, en su intersección con la Autopista del Buen Ayre, a la altura de la localidad de Boulogne, partido de San Isidro. Camila viajaba como acompañante en una motocicleta Yamaha FZ 150 junto a su pareja, aguardando la luz verde del semáforo. En ese instante, fueron embestidos desde atrás por una camioneta Volkswagen Amarok Highline V6 de alta potencia que circulaba a gran velocidad y sin las placas de identificación (patentes) colocadas.
La violencia del impacto arrastró a la joven a lo largo de 40 metros, causándole la muerte de forma instantánea. Al arribo de las fuerzas de seguridad, se constató una irregularidad aún mayor: el conductor, identificado como Jonathan Gastón Yurgel, circulaba con una licencia de conducir totalmente apócrifa. Según denunciaron los allegados de la víctima, el hombre utilizaba dicho documento falso para eludir controles de tránsito, dado que su registro oficial se encontraba vencido desde hacía varios años.
A pesar de la conducción a alta velocidad, de manejar un vehículo incautable por falta de patentes y además la falsificación de documento público, la resolución judicial desató el profundo repudio de la familia Algozzino. Desde las primeras etapas del proceso, a Yurgel se le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria, la cual cumple en su residencia dentro del exclusivo barrio privado Septiembre, en la localidad de Escobar.
«Llegaron al extremo de justificar que se quede en su hogar bajo el argumento de que tiene una novia que lo visita. Mientras nuestra nieta llora a su mamá todas las noches, él espera el proceso en la comodidad de su casa», manifestaron los padres de la joven a través de un comunicado.
«Fue un trámite exprés de oficina. Borraron un año entero de reclamos de las víctimas y simularon que nunca abrimos la boca para convalidar un pacto corporativo que beneficia a quien decidió violar la ley y matar a Camila. La vida de una joven no puede valer apenas cuatro meses por encima del mínimo legal», sentenciaron.
