Jorgelina Gonano asumió hace pocos días la presidencia de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario (AIM), en reemplazo de Rafael Catalano. Con una extensa trayectoria al frente de Aberturas Inducor SRL, empresa familiar con más de 50 años de actividad, la empresaria llega a la conducción de la entidad en un momento complejo para la industria y con una realidad que requiere respuestas concretas y no proyecciones a largo plazo.
En diálogo con El Ciudadano, Gonano puso el foco en las dificultades cotidianas que enfrentan las pequeñas y medianas empresas. La falta de financiamiento productivo, la carga impositiva, la presión de ARCA aparecen entre las preocupaciones actuales, que se suman a la apertura importadora y caída del consumo. También advirtió sobre el deterioro de la situación financiera de los trabajadores, reflejado en los pedidos de adelantos salariales y algunos embargos de sueldo.
Al mismo tiempo, la nueva titular de AIM observa oportunidades en sectores como la minería y el desarrollo de Vaca Muerta, aunque advierte que el ingreso de las empresas a esas cadenas de valor requiere tiempo, inversiones y certificaciones. Desde su propia experiencia, Inducor trabaja desde hace años para proyectos vinculados con el yacimiento neuquino y también participa en obras públicas en distintas provincias.
Jorgelina y su hermana Jessica son segunda generación de la firma, y tomaron el legado de su padre Ernesto, quien todavía sigue al tanto de lo que sucede. Desde esa doble perspectiva, como empresaria y representante institucional del sector, plantea la necesidad de construir condiciones que permitan sostener la producción y aprovechar las oportunidades que puedan abrirse en los próximos años.

-A propósito de la reciente ronda de negocios RIGI, ¿es una posibilidad concreta o queda muy lejos para las pequeñas industrias de la región?
-Es una posibilidad de trabajo nueva, pero es pensar a largo plazo. Mientras tanto la pregunta es cómo seguimos mañana. El camino es largo, no es que mañana voy y me pongo a vender. Yo estoy trabajando indirectamente para Vaca Muerta, porque trabajamos para una constructora que hace muchos años nos eligió. Ya estamos vinculados al sector pero de manera indirecta, y es un trabajo que venimos haciendo incluso antes del boom de Vaca Muerta.
-Otro tema central en la ronda fue el tema impositivo ¿Cómo está la carga para la industria?, que fue uno de los reclamos persistentes este último tiempo
-Para llevarlo a un caso concreto, se puede encontrar algún alivio impositivo cuando uno toma trabajadores, el tema es que si no tengo trabajo por qué voy a tomar un empleado nuevo. En la Ronda RIGI Luis Caputo hablaba de baja de impuestos para el año que viene, y la verdad que me queda muy lejos.
En esa misma ronda analizamos con colegas la carga impositiva que tiene, por ejemplo, la tarifa de Aguas: percepción de IVA, impuestos municipales, me parece que tenemos que sentarnos a analizar cada uno de los servicios para ver qué componente impositivo tienen y cuánto se puede bajar. Con el gas y EPE pasa lo mismo. Hay muchísima distorsión impositiva, por eso hay que ponerse a trabajar en ese tema. Con los servicios nos asombramos mes a mes cuando vemos las facturas y es algo que no afloja. Nos tiene muy preocupados porque es un costo que incide muchísimo en la industria este último tiempo.
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-¿Hay herramientas de financiamiento o sigue siendo un problema?
–Hoy para el dueño una pyme de 5 o 6 empleados es más fácil ir a pedir un crédito personal que acceder a una línea de crédito bancario productivo. Las tasas son muy altas y hay muchos requerimientos, para una empresa chica es muy difícil. Nación o el Banco de Santa Fe son los que tienen las tasas más razonables pero la banca privada todavía tiene tasas muy altas y la burocracia es muy exigente para una empresa pequeña.

-¿Cuál es la situación respecto a las intimaciones y embargos de ARCA?
–Hoy cuando vos te enterás que ARCA te está por embargar, ya tenés un procurador encima. Mucha gente no quiere llegar al embargo, porque te paraliza, entonces entran en un plan de pago pero además tienen que pagar los honorarios de un procurador, que tiene honorarios caros. En este momento hay muchos requerimientos por parte de ARCA, eso significa que ya estás llegando tarde a responder a la intimación.
Hoy los planes de pago de ARCA tienen intereses altísimos, pero los tenés que afrontar porque si no te embargan cuentas y no podés pagar sueldos.
Queremos dedicarnos a producir, que es lo que sabemos hacer, no podemos estar pensando todo el tiempo en que ARCA nos va a embargar.
-¿La morosidad ya está afectando a la industria metalúrgica?
–Todavía no tenemos indicadores preocupantes en las empresas. Sí estamos siguiendo con mucha preocupación lo que pasa con nuestros empleados, y tiene lógica porque los incrementos salariales que están teniendo son muy bajos.
En mi caso particular registramos algunos embargos de sueldo, no muchos, pero es algo que no ocurría normalmente. Lo que sí tenemos son varios casos de empleados que cobran uno y hasta dos meses de sueldo adelantado.

-¿La importación sigue afectando o ya pasó a un segundo plano en el orden de problemas?
–La importación sigue afectando, a algunos sectores más que a otros y no se ve que desde el gobierno nacional vayan a ponerle un límite. Así y todo estamos demostrando que tenemos una industria extremadamente competitiva. Si tuviéramos las mismas condiciones, podríamos competir en muchos rubros.
-¿La industria puede retener mano de obra pese al momento actual?
–Estamos tratando de retener mano de obra, no nos podemos desprender de los empleados que formamos. Recuperar eso más adelante es muy difícil. Hoy además para el rubro metalúrgico es muy difícil encontrar gente joven con oficio. Si bien estamos haciendo vínculos con escuelas técnicas, capacitar mano de obra lleva mucho tiempo. Hoy uno de los grandes desafíos para los industriales es captar una mano de obra capacitada.

