Rosario, sábado 31 de octubre de 2026
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Rosario, sábado 31 de octubre de 2026

Es el modelo: el dueño de la tecnológica para el agro Plantium, de Villa Constitución, explicó por qué ya no pueden más

Jorge Gentili, CEO y fundador del grupo, explicó que sus clientes, fabricantes de maquinaria agrícola, están todos en problemas y les dejaron de pagar. El empresario y el gremio Empleados de Comercio coinciden en la descripción de un escenario adverso, con dólar atrasado, apertura de importaciones y mercado interno deprimido. El sindicato, que acompañó la crisis y colaboró con la búsqueda de alternativas al cierre, rechaza no obstante los despidos intempestivos
Es el modelo: el dueño de la tecnológica para el agro Plantium, de Villa Constitución, explicó por qué ya no pueden más

La empresa de agricultura de precisión y soluciones tecnológicas para el agro Plantium cerró este viernes las puertas de sus instalaciones de Villa Constitución este viernes y despidió a más de un centenar de empleados, entre los 84 de sus plantas y alrededor de 30 que trabajaban en un centro de innovación en Rosario. El propietario de la empresa explicó por qué no dan más: mercado interno desplomado, clientes que les atrasaron pagos, insumos imposibles de pagar y apertura de importaciones con dólar barato les hacen imposible, por ahora, seguir. Son las características del modelo libertario con contados ganadores y una ristra de perdedores. El último eslabón: los trabajadores que quedan en la calle.

El Grupo Plantium se compone de las firmas Gentec y Plantium. Es una compañía de tecnología y agricultura de precisión fundada en 2002 que desarrolla pilotos automáticos, monitores multifunción, sistemas de guiado, dosificadores para siembra inteligente y hasta un robot agrícola autónomo. Incluso cuando opera en uno de los pocos sectores que no desbarrancan en lo que va del Gobierno de Javier Milei, el CEO y dueño de las dos compañías, Jorge Gentili, detalló que llegaron a una situación crítica. Que trataron de aguantar, pero que ya no pueden.

«Gentec es una empresa proveedora. Tiene cuatro clientes. Metalfor (fábrica de cosechadoras cordobesa) nos quedó debiendo, entre cheques devueltos y cuenta corriente, 500 millones de pesos. Pauny (maquinaria agrícola con base en Las Varillas), que ahora está con un problema (suspendió esta semana a 500 trabajadores) y nos está devolviendo todos los cheques. Plantium está en una situación seria y AGCO (maquinaria agrícola, con sede en Estados Unidos y planta industrial en la provincia de Buenos Aires) no nos compró más», enumeró Gentili el derrotero.

De mal en peor: empresa de tecnología para el agro cerró sus puertas en Villa Constitución y despidió a 80 trabajadores

El empresario explicó, ante medios de comunicación de Villa Constitución, que a principios de año confió en que la buena cosecha impulsaría la demanda de maquinaria y Plantium pudiera revertir su situación. Pero no pasó. «Entonces llegó Expoagro y no pasó nada. Iba a venir AgroActiva, porque con toda la cosecha que había el productor iba a poder comprar. Seguí esperando y endeudándome para pagar los sueldos y las cosas que necesitábamos para seguir funcionando. Seguía sacando créditos porque, la verdad, no vendíamos la cantidad que necesitábamos», recorrió las vicisitudes.

Las expectativas no se cumplieron, agregó: «Llegó AgroActiva y fue cero. Bueno, me dije, van a venir agosto, septiembre, octubre y noviembre, que son los meses de mayores ventas. Pero tampoco pasó nada».

 

Impagos de clientes

Así las cosas, la crisis financiera del grupo asentado en Villa Constitución se profundizó. Una de las firmas, Gentec, acumula una deuda bancaria de 4.000 millones de pesos y otros 315 millones correspondientes a 224 cheques rechazados. El pasivo bancario de Plantium llegó a 9.700 millones de pesos. Y carga además con 350 millones por 63 cheques sin fondos.

Gentili, indirectamente, cuestionó el modelo económico de la gestión libertaria y las bondades declamadas por el presidente y sus funcionarios. «Mira, sí, tenemos tres cosas que andan bien, la minería, el petróleo y el agro», señaló, pero aseguró que incluso en esos sectores no todos son ganadores: «¿Qué pasa en el campo, en el productor?». En ese punto, marcó el retraso de la paridad cambiaria respecto de la inflación, que le quita rentabilidad y, por eso, no renueva maquinaria.

 

Las bondades del modelo no llegan

«El productor está frito. No compra nada. Tenés el caso de Pauli, la empresa de tractores más importante que tiene Argentina, que está en crisis. Metalform. Vasalli también tiene problemas ytuvieron que venderla», reseñó el panorama que ve y contradice el discurso oficial.

«Además, intenté vender la empresa, buscar un socio, pero ya no va más», resumió intentos de mantener la actividad. Y sobre el cierre de las plantas, añadió que fue obligado por el contexto. «Nunca hice nada nada malo, y no hago esto porque se me ocurre ser maldito. No tengo otra salida. No hay plata para poder seguir y la única forma que puedo es despidiendo gente, y no le puedo pagar». Reconoció que sus empleados están enojados con él por la decisión, pero dijo que los entendía.

 

El gremio acompañó y comprende la crisis, pero rechaza los despidos sin garantía de cobro

Fulvio Monti, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Villa Constitución, explicó que el gremio y los propios trabajadores buscaron junto a la empresa alternativas que fueran «laboral, social y moralmente aceptables». Recordó que que el sindicato, a través de su proveeduría, aportó 500.000 pesos mensuales por familia para garantizar la compra de alimentos cuando la firma, asedidada por la falta de caja, no pagaba los salarios completos.

El referente gremial asaoció la situación de Plantium a las dificultades que atraviesan los fabricantes nacionales de maquinaria agrícola frente al ingreso de equipos y tecnología importados desde China a precios muy inferiores. En el caso de los pilotos automáticos, puso como ejemplo, los productos asiáticos cuestan la quinta parte que los nacionales.

“El campo la está pasando mal, la maquinaria está pasando mal, con un dólar que no sirve. La cosecha levanta lo mismo, pero hay un 30% de inflación en dólares. A eso se suma la apertura indiscriminada de los productos chinos», describió el titular del gremio casi en las mismas palabras que el dueño de Plantium.

En principio, y con el panorama desalentador en claro, se abrió una negociación entre la empresa y el gremio para reducir la estructura: pasar de una plantilla de alrededor de 200 trabajadores a otra de unos 70. Un grupo de empleados había aceptado acogerse a retiros voluntarios y hasta resignar el 50% de las indemnizaciones para que la firma pudiera continuar funcionando y preservar el resto de los puestos laborales.

En plenas negociaciones, la empresa envió 84 telegramas de despido a trabajadores de Villa Constitución. El dirigente gremial  Monti aceptó las dificultades económicas que enfrenta la compañía, pero cuestionó que se avanzara con las desvinculaciones sin garantizar el pago de las indemnizaciones. «No podés desconocer la responsabilidad empresaria. No podés dejar a 84 empleados afuera, pretender seguir trabajando normalmente y decirles que, si te va bien, les vas a pagar», reprochó.

El dirigente remarcó el impacto que la crisis tiene sobre una ciudad que ya sufrió más de 2.000 despidos en la industria.