Rosario, lunes 14 de septiembre de 2026
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Rosario, lunes 14 de septiembre de 2026

¿A dónde va la revolución twittera?

Ya en 2008, en EE.UU., la Alianza de Movimientos Juveniles anunciaba que se lanzarían una red global de comunicaciones dirigida a “darle poder a la gente joven para movilizarse contra la violencia y la opresión”.

El dilema es saber en qué terminarán las revueltas que se contagian de país en país en el mundo árabe.

Por: Luis D’Aloisio

Mi amigo Said Ch. expresaba ante la noticia de la caída del presidente egipcio: “Hosni Mubarak ha caído. ¿Quién será el próximo?”. La pregunta es del todo pertinente, sobre todo si se conocen algunos aspectos públicos, pero no tan difundidos, de esta “revolución twittera”.

Veamos: apenas el gobierno egipcio canceló internet (lo cual dejó expuesta la facilidad con que se puede hacer cuando los operadores son muy pocos) la Secretaría de Estado, los funcionarios del gobierno de Estados Unidos y el mismo presidente Barack Obama salieron a pedir que se restablecieran los servicios. El primer mandatario norteamericano lo hizo en estos términos: “El pueblo de Egipto tiene derechos que son universales. Esto incluye el derecho de reunirse pacíficamente y asociarse, el derecho de libertad de expresión y la capacidad de decidir su propio destino. Éstos son derechos humanos y EE.UU. los respaldará en todos lados. Yo también hago un llamamiento al gobierno egipcio para que vuelva atrás las acciones que ha tomado para interferir los accesos a internet, el servicio de celulares y las redes sociales que tanto hacen para conectar a la gente en el siglo XXI”.

La semana pasada escribía en este mismo medio que la neutralidad que mostraba el gobierno estadounidense no era tan inocente y que en realidad, el reemplazo del gobierno de Mubarak se venía preparando desde antes. ¿Y las fundamentaciones?

Veamos nuevamente: un documento de WikiLeaks recogido por los medios norteamericanos, da cuenta de una cumbre llevada a cabo en Nueva York entre el 3 y el 5 de diciembre de 2008 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Columbia por la Alianza de Movimientos Juveniles (AYM). En esa oportunidad Xxxxxxx (el diario no publica el nombre del participante, en este caso egipcio) expresó su satisfacción por su participación en la cumbre y las subsiguientes –y sugestivas agregaría yo– entrevistas con funcionarios del gobierno norteamericano y varios grupos de expertos en diversas áreas. Xxxxxxx, contó allí cómo los servicios de seguridad egipcios lo detuvieron a su llegada a El Cairo y confiscaron las notas presentadas en la reunión de la AYM en las que hacía un llamamiento para un cambio democrático en Egipto. Xxxxxxx, aseveró que el gobierno egipcio nunca abordaría una reforma significativa, y por lo tanto, los egipcios necesitaban reemplazar al régimen con una democracia parlamentaria. Él afirmó que varios partidos y movimientos de la oposición habían aceptado un plan no escrito para provocar una transición democrática para 2011.

Por otra parte es más que interesante leer una declaración de prensa hecha por la Cumbre de AYM en la que se puntualiza que “líderes vanguardistas de la juventud lanzarán una red global de comunicaciones que procurará dar poder a la gente joven para que se movilice contra la violencia y la opresión”.

Reunidos por Howcast, Facebook, Google, YouTube, MTV, el Departamento de Estado, la Escuela de Leyes de la Universidad de Columbia y Access 360 Media, los dirigentes viajaron a la ciudad de Nueva York –en ese 2008– con la misión de elaborar un manual de campo sobre cómo efectuar el cambio social, usando las herramientas que provee la internet.

Llama la atención observar algunos de los expositores que intervinieron en los foros de la Cumbre de la Alianza de Movimientos Juveniles: Scott Goodstein, director externo en línea del programa Obama para América; Joe Rospars, director de nuevos medios para la campaña presidencial de Barack Obama 2008; Samuel Graham Felson, de la misma organización que el anterior, y Jared Cohen, de la plana mayor para la política de planeamiento de la Secretaría de Estado, quien, renunciado a su cargo, ocupa ahora una posición en Google(*).

No parece extraño entonces, que la “espontánea” movilización de la juventud egipcia haya sido producto de una bien coordinada acción a través de los nuevos medios de comunicación en entendimiento con la política.

De todas formas esto deja en pie la gran pregunta: ¿por qué? Y creo que esta se impone, pues nadie puede ser tan ingenuo como para creer que el gobierno de Estados Unidos se haya dado cuenta ahora de que los gobiernos que apoyó en Medio Oriente a lo largo de décadas han sido autoritarios.

¿Cuál es entonces la razón del tono y contenido de las declaraciones de Barack Obama después de la renuncia de Hosni Mubarak? ¿Cree de veras el presidente de EE.UU. en la instauración de democracias modernas en países que no han conocido la modernidad, que tienen un enorme número de analfabetos y que no tienen una base social capaz de barruntar siquiera lo que implica –como defensa del mismo– un sistema democrático moderno?

Lo que hay sí, es la Hermandad Musulmana, muy poco dispuesta a la aplicación de las reglas de juego democráticas y ferviente partidaria de la aplicación de la sharia (la ley islámica), que como todos sabemos es de una “tolerancia” conmovedora.

Resultan patéticos los analistas que hablan arrobados de la primera revolución tecnológica para hacer vigentes los derechos humanos. Tan patéticos como las declaraciones huecas de Obama, de quien, si se espera una coherencia mínima, habría también que esperar una revolucioncita al estilo cairota en Arabia Saudita.

El camino de ésta tan promocionada y coordinada insurgencia egipcia termina en la democracia, en la autocracia renovada o en la teocracia o más bien hierocracia (gobierno de los sacerdotes) radicalizada y fundamentalista. Yo apuesto por esta última. Ah, ¿no? Saludos pues al sha de Persia, devenida en el Irán de los ayatolaes, quienes prudentes y tolerantes ya han controlado los servicios de internet.

No puedo menos que acordarme de una cita de G. W. F. Hegel: “Lo que la historia y la experiencia nos enseña es esto: ni los pueblos ni los gobiernos han aprendido nada de la historia, ni han actuado basados en principios deducidos de ella”.

Debemos esperar, en consecuencia, nuevas rebeliones que conduzcan a los mismos atolladeros. Sólo que esos atolladeros no son inocentes.

(*) Quien tenga interés en conocer a todos los participantes, panelistas, conductores, patrocinadores, etc. de esta cumbre puede dirigirse al sitio de Alianza de Movimientos Juveniles/Summit.