
A cuatro meses de la dolorosa tragedia que conmovió a la ciudad con la explosión de un edificio en Salta, entre Oroño y Balcarce, que se cobró 22 víctimas fatales, familiares y amigos de las víctimas realizaron un acto y marcharon desde el lugar del incidente hasta Tribunales pidiendo justicia.
Un centenar de personas comenzaron a llegar a Salta y Oroño pasado el mediodía, donde armaron dos arbolitos de navidad de dos metros cada uno, donados por la Municipalidad, con estrellas que llevan los rostros de las víctimas y luces que se encendieron pasadas las 20.
Previo al acto, se acercó el futbolista de Newell’s Maximiliano Rodríguez e hizo entrega de cuatro camisetas que serán sorteadas. Dos de la selección argentina, una firmada por la Fiera y Ezequiel Lavezzi y otra por Ever Banega, una del Barcelona, firmada por Lionel Messi, y una de la selección de Ecuador, firmada por Norberto Araujo, futbolista rosarino nacionalizado ecuatoriano.
En medio de llantos, los presentes portaban carteles y remeras con inscripciones que pedían justicia y fotos de los fallecidos. Entre llantos y aplausos, muchos de los familiares decidieron tomar el micrófono y recordar, cada uno a su manera, al ser querido que perdieron.
El momento más aplaudido se produjo cuando una mujer del grupo que se junta a rezar todos los días en esa esquina leyó la respuesta del papa Francisco a una carta enviada por los familiares de las víctimas.
Posteriormente, el coro de la Universidad Católica Argentina hizo su presentación con una alegre canción navideña, para dar paso al nombramiento de cada una de las 22 víctimas fatales. Ante cada nombre, los presentes repitieron la palabra “luz”, porque según los oradores, los familiares que ya no están “necesitan ser iluminados”.
Para cerrar el acto, los familiares agradecieron a todos los bomberos que trabajaron entre los escombros del edificio, a los ex combatientes de Malvinas, quienes estaban presentes, a la Municipalidad y a todas las empresas y comercios que colaboraron con ellos, especialmente al bar “Malos Conocidos”, donde los presentes se tomaron fotos con murales que pedían justicia.
Luego de un receso, se anunció que los familiares recibirán juguetes para repartir el 6 de febrero, Día de Reyes, en barrios carenciados “para ver en otros chicos las sonrisas que se perdieron”.
Poco antes de las 21, se prendieron las luces de los dos arbolitos de navidad y comenzó la marcha hacia los Tribunales provinciales para seguir reclamando justicia, que si bien se toma sus tiempos, confían en que llegará para que las 22 víctimas finalmente puedan descansar en paz.
