Foto: Marco Buenavista
Una desilusión enorme. Es que Central tuvo el partido a su favor, ya que el rival jugó más de media hora con uno menos, pero perdió y se despidió del sueño de la Libertadores. Falló en un encuentro donde no se podía errar y sumado al que jugaron en la ida: el Canalla quedó eliminado porque sus defectos fueron más que sus virtudes. Un golpe durísimo el que recibió en San Pablo, una derrota que seguramente le exigirá a Jorge Almirón tener que ganar algunos de los tres títulos que le quedan por disputar.
¡GOL DE CORINTHIANS! 🇧🇷 Bidon apareció en el área chica y abre el marcador para el Timao
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— telefe (@telefe) August 21, 2026
La ilusión con pasar a la próxima instancia era grande y por ende la derrota es dura. Y más por cómo se dio. Frente a uno de los equipos brasileros que no es “cuco” ni mucho menos. Pero Central no tuvo juego, no tuvo luces de mitad de cancha para arriba. Encima la única clara que contó para convertir le quedó a Copetti y la tiró a cualquier lado. Claro que si no hubiese llegado la falta tonta de Coronel en la jugada que derivó en el tanto local todo se habría definido a los penales.
El sueño de los hinchas de Rosario Central por alcanzar la gloria eterna quedó otra vez roto. El Canalla si bien falló en el juego en San Pablo, vale recordar que de local tampoco pudo doblegar a un rival que había llegado al Gigante con intenciones defensivas. También, y si se quiere como agravante, también hace una semana el conjunto de Almirón jugó la última parte del partido en superioridad numérica.
Central perdió porque sus jugadores encargados de generar tuvieron una serie para el olvido. Cayó porque Copetti erró la que tuvo y se sabe que en esta clase de partidos no se puede fallar. Fue eliminado porque Coronel hizo una falta innecesaria en la jugada que derivó en el gol. Perdió porque Almirón no tuvo reacción apenas el rival se quedó con uno menos.
Un golpe durísimo para el ciclo del entrenador. Uno muy duro para la ilusión de los hinchas. Una eliminación que obliga a los protagonistas, especialmente a Almirón, a ganar alguna de las tres posibilidades de títulos que tiene.