Rosario, miercoles 04 de noviembre de 2026
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Rosario, miercoles 04 de noviembre de 2026

Alcanzó con poco

El equipo de Eduardo Coudet venció por la mínima al limitado Sarmiento de Caruso Lombardi gracias al gol de Ruben en el arranque.

Central tenía que ganar para seguir prendido en lo más alto de la tabla. Y lo hizo. Venció 1-0 al limitado Sarmiento de Junín en el Gigante de Arroyito y recuperó el liderazgo de la Zona 1 junto a Godoy Cruz.

No fue la mejor presentación canalla, es cierto. Y, por primera vez, el equipo dio muestras de haber sentido los 12 partidos que lleva jugados entre torneo y Copa desde que empezó la temporada.

Pero logró otra victoria inobjetable, sustentada por la eficacia goleadora de Ruben y la solvencia defensiva de Donatti y Álvarez. Sin dudas, los puntos altos en este éxito auriazul.

El Canalla salió a jugar con determinación. Asumió el protagonismo que exigía la ocasión, monopolizó la pelota y se adueñó del trámite. En ese escenario, la resistencia del pasivo e inexpresivo Sarmiento duró apenas 11 minutos. Fue el tiempo que necesitó Lo Celso para dejar a Ruben mano a mano con Trípodi. El nueve bravo no perdonó y Central, sin realizar un gran esfuerzo, empezó a resolver el partido.

Sin embargo, el gol no facilitó las cosas. Todo lo contrario. Si bien mantuvo el protagonismo, en ventaja, el equipo de Coudet perdió agresividad. Y casi no volvió a pisar el área visitante. Es más, el único disparo neto al arco de los auriazules en la primera parte fue el gol de Ruben. Después de eso, muy poco.

Para el complemento, Sarmiento dejó el 4-4-2 por un 4-1-3-2, supuestamente más ambicioso. Y Coudet apostó por el vértigo de Montoya en reemplazo de Colman, buscando que el equipo sea un poco más vertical.

Pero ninguno de los dos consiguió el objetivo. Los de Junín mantuvieron las limitaciones y les siguió costando llegar hasta el arco del Melli García. Central, en tanto, no encontró mayor volumen de juego para abastecer a Herrera y a Ruben.

En ese contexto, y sin que le sobre absolutamente nada, el equipo de Coudet peleó el partido. Cuando pudo, se defendió con la pelota. Cuando no, lo hizo con dientes apretados y tratando de no cometer infracciones cerca del área.

Lo pudo liquidar el Canalla con lo poco que generó en el complemento. Pero Herrera y Cervi desperdiciaron las chances que se les presentaron. Y el equipo de Coudet terminó el partido espiando el reloj, aunque sin sufrir demasiado.