Rompen el retrovisor de un vehículo, dejan una nota en el parabrisas con un número de contacto y, al llamar, la víctima cae en un phishing que le drena la cuenta bancaria
El esquema es simple y efectivo: alguien daña el espejo retrovisor de un auto estacionado, deja una nota manuscrita con datos de contacto del supuesto responsable y espera. Cuando el dueño del vehículo se comunica para reclamar, recibe un enlace que parece legítimo y le roba sus credenciales bancarias.
El primer contacto llega por WhatsApp o mensaje de texto. El estafador se muestra dispuesto a hacerse cargo del daño y envía un link para «gestionar el pago del arreglo» o «completar los datos del seguro». Ese enlace dirige a una página falsa que imita el sitio de un banco, una billetera virtual o un servicio de pagos. Al ingresar usuario y contraseña, la víctima entrega acceso directo a su cuenta.
El engaño apunta a conductores que encuentran su auto dañado, están alterados por el incidente y actúan rápido sin verificar la identidad del interlocutor. El estrés del momento facilita el error. No hace falta que la víctima sea descuidada o inexperta en tecnología: el contexto emocional hace el trabajo por los estafadores.
Si recibís una nota en el parabrisas con un número de contacto por daño en el auto, no llamés ni mandes mensajes antes de verificar que el daño es real. Nunca ingreses a links recibidos por mensajes de texto o WhatsApp de desconocidos. Si ya hiciste clic y pusiste tus datos, cambiá las contraseñas de homebanking y billeteras de inmediato, bloqueá las tarjetas asociadas y comunicalo al banco. Guardá evidencia del mensaje y hacé la denuncia en la comisaría o por la línea 134 del Ministerio de Seguridad.
A diferencia de las estafas por correo o llamada en frío, esta modalidad parte de un hecho físico verificable: el espejo realmente está roto. Eso genera credibilidad inmediata. El daño pudo ser accidental o provocado por el propio estafador, pero el resultado es el mismo: la víctima tiene una razón concreta para creer que hay alguien dispuesto a responder. Los investigadores en seguridad informática llaman a este tipo de ataque «pretexting»: fabricar un contexto real para que el engaño digital parezca razonable.
Dato de cierre: el costo de romper un espejo retrovisor en la vía pública es cero para el estafador si la cuenta bancaria de la víctima tiene saldo suficiente.
Fideo metió otra excelente definición de penal para convertir el 1-0. Finalizó una gran jugada…
El entrenador de la Selección Argentina recorrió los 129 kilómetros del circuito de la ciudad…
La plataforma del Ministerio de Justicia y Seguridad facilita el acceso a información sobre prófugos,…
Ante más de 7 mil personas en Córdoba, en el marco del 39° Encuentro Plurinacional…
El español Máximo Quiles se consagró campeón por primera vez de la categoría
El Canalla jugó el mejor partido del año y le dio una clase magistral a…