Rosario, sábado 31 de octubre de 2026
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Rosario, sábado 31 de octubre de 2026

Alquileres en Rosario: el monoambiente promedió los $400 mil en octubre y la mayor oferta no frena los precios

Un relevamiento del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz reveló que los precios subieron por encima del 30% interanual. A pesar de haber un 40% más de inmuebles disponibles que el año pasado, la desregulación derivó en contratos más cortos, ajustes frecuentes y un fuerte impacto sobre jubilados y salarios mínimos
Alquileres en Rosario: el monoambiente promedió los $400 mil en octubre y la mayor oferta no frena los precios

El mercado inmobiliario de la ciudad de Rosario continúa mostrando signos de tensión y desfasaje respecto a los ingresos de las familias. Durante el mes de octubre, el precio promedio para alquilar un monoambiente se ubicó en los 400 mil pesos, de acuerdo con el relevamiento mensual realizado por el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso). El informe pone de manifiesto un fenómeno particular: la presencia de un volumen significativamente mayor de departamentos ofertados no ha derivado en un alivio económico para quienes buscan una vivienda.

La mediana de los valores relevados muestra que la escala de precios aumenta progresivamente según la cantidad de ambientes. Mientras que la unidad de un solo ambiente demandó los citados 400 mil pesos (con una suba interanual del 33,3%), los departamentos de dos ambientes ascendieron a 520 mil pesos (30% de aumento interanual) y los de tres ambientes alcanzaron los 650 mil pesos (30% de incremento interanual). Esta brecha representa una barrera concreta para los hogares que crecen, ya que mudarse de un monoambiente a un dos ambientes exige desembolsar 120 mil pesos adicionales por mes, y dar el salto hacia un tres ambientes implica añadir otros 130 mil pesos mensuales. Desde el centro de estudios remarcan que esta diferencia constituye el costo directo que deben asumir las familias para evitar situaciones de hacinamiento a medida que suman integrantes.

El peso del alquiler sobre los ingresos de referencia revela una situación crítica para los sectores más vulnerables. En el caso de un jubilado que percibe un haber de 505 mil pesos, destinar el pago a un monoambiente absorbe el 79,1% de sus ingresos, una cifra que ni siquiera contempla el gasto en expensas o servicios básicos. De forma simultánea, el valor de estos inmuebles mínimos se mantiene desde el mes de mayo por encima del Salario Mínimo, Vital y Móvil, fijado en 391 mil pesos, consolidando una brecha estructural donde el costo de entrada a la vivienda supera la pauta salarial básica de la economía.

A pesar de que el informe advierte la existencia de un 40% más de departamentos en oferta respecto a octubre de 2025, este crecimiento en la disponibilidad no redundó en una baja de los valores. Los analistas del Ceso señalan que, si bien la oferta en pesos llegó a triplicarse tras la derogación de la ley del sector, los precios continuaron subiendo en términos reales. La conclusión del organismo subraya que contar con más opciones no se traduce automáticamente en mejores condiciones para los inquilinos, quienes han quedado expuestos a contratos de menor duración, ajustes más frecuentes, mayores exigencias de ingreso y una pérdida sustancial de protecciones contractuales.