La Asociación de Industriales Panaderos y Afines de Rosario (Aipr) sigue en pie de guerra y sus referentes concurrirán hoy a Capital Federal a una reunión con integrantes de las cámaras del sector de todo el país y representantes de la Federación Argentina de la Industria Molinera. La cuestión es que el precio de la harina de trigo continúa subiendo sin pausa y la intención es llegar a un acuerdo para frenar el incremento y poner en marcha la propuesta de venta del pan a 10 pesos el kilo a través de un acuerdo entre las partes. En este marco, el miércoles se realizará una asamblea extraordinaria en la sede local de la agrupación para evaluar los pasos a seguir.
El presidente de la Aipr, Gerardo Di Cosco, comentó que después de la medida adoptada la semana pasada –esto es suspender la compra de harina durante cuatro días, desde el lunes hasta el jueves– “parece que redoblaron la apuesta y volvieron los aumentos”. “En su momento estaba 248 pesos la bolsa y ahora llegó a 270 pesos. En diciembre del año pasado, la bolsa de 50 kilos costaba 90 pesos. Y esta semana que empezó todavía no tenemos precio”, se quejó.
“Es por eso que mañana (hoy) estamos viajando a Capital Federal porque hay una reunión a nivel nacional de la federación argentina para ver lo que dijo el secretario de Comercio Interior sobre cómo vamos a implementar este pan a 10 pesos para nuestros consumidores”, añadió.
Cabe recordar que frente al incremento sin freno de la harina, la semana pasada los industriales panaderos y los molineros lanzaron un plan para zanjar el conflicto y vender el producto a precios populares. Así fue que le presentaron al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, una oferta de un kilo de pan (seis piezas de pan Felipe) a 10 pesos. Para vender a ese valor, los molineros les proveerán de harina al costo a los locales minoristas.
“La única forma de que podamos vender el pan a 10 pesos es que primero nos garanticen la entrega de harina a un precio acorde para fabricar ese pan, con un porcentaje de la harina que se compre, y segundo que ese porcentaje no siga aumentando porque si no vamos a estar ante una brecha terrible porque uno va a encontrar ese pan a 10 pesos y el otro que sigue aumentando”, dijo Di Cosco.
“El tema con ese pan social es que, supongamos, uno compra 50 bolsas de harina por semana para trabajar, de esas 50 el gobierno va a hacer que las molineras nos entreguen un porcentaje a un precio subsidiado, entre 140 y 150 pesos la bolsa, y la demás harina, de esas 50 unidades que compramos, van a hacer que uno encuentre un pan a 10 pesos y el otro que va a estar a 17, 18 o 19 pesos”, agregó.
Más adelante, el comerciante recordó que el ultimo aumento en el costo de la harina “todavía no fue trasladado al valor del pan”. “Estamos esperando de hecho la reunión de mañana (hoy). Porque una de las condiciones que también pedimos es que la harina no siga aumentando. En la reunión va a estar la federación argentina y nos prometió que iba a ir el presidente de la asociación molinera. Ahí nos vamos a enterar cómo van a tratar de implementar esta medida. Después el miércoles tenemos una asamblea acá en Rosario para evaluar las propuestas de Buenos Aires y las medidas a adoptar”, indicó.
“Hoy hay trigo en el país, el problema es que no lo están entregando para el consumo interno y por eso lo están vendiendo al precio exorbitante que está hoy, ahí está el problema. En Argentina ha bajado el consumo de pan en el último tiempo y es de más o menos 50 kilos por persona cuando hace poco tiempo eran unos 70 kilos por año”, finalizó.

