Pese al incremento y la intensidad de las reuniones, la última fue este jueves en Santa Fe, Unidos no logra todavía volcar a un solo proyecto las intenciones de reforma al Código electoral de la provincia. Con cuatro proyectos en danza dentro de la coalición oficialista (UCR, PS, PRO y UNO), la falta de acuerdo sobre cantidad de boletas y piso de votos, deja un gran signo de pregunta a resolverse. Lo que sí está claro es que agosto es el mes señalado como límite para que la reforma vea la luz.
Así lo confirmó el presidente provisional del Senado y titular de la Unión Cívica Radical (UCR) santafesina, Felipe Michlig: «Estamos muy avanzados dentro de Unidos y ya hemos comenzado alguna charla con dirigentes de otros partidos, que seguramente la semana que viene se van a intensificar. Estamos pensando entre la semana del 20 al 27 de agosto darle sanción definitiva a la Ley Electoral».
Para eso, serán las comisiones de Asuntos Constitucionales y Presupuesto las que deberán emitir dictamen para que luego sea tratado en el recinto. Allí también deberán ser considerados los proyectos del PJ, uno en Diputados y otro en el Senado, más el del Frente Amplio por la Soberanía (FAS).
«Estamos buscando sintetizar en un solo proyecto un código que resuma lo que hoy son 15 o 16 leyes, incluso algunos decretos-ley de la época de la dictadura y otros decretos posteriores. Es muy necesario que todo eso quede reunido en una sola ley», afirmó en diálogo con airedesantafe.
Pese a las declaraciones optimistas de consenso y aprobación, los puntos más álgidos de la discusión siguen sin resolverse. La principal disputa se da en el seno de la coalición gobernante Unidos, en torno a dos ejes centrales: la cantidad de boletas y el piso electoral. Mientras la UCR impulsa reducir las boletas de cinco a dos (una para cargos provinciales y otra para municipales) y elevar el piso para acceder a las bancas del 3% al 5% del padrón, el socialismo, el PRO y el peronismo defienden mantener el esquema actual de cinco boletas.
En cuanto al piso, las posiciones van desde mantener el 3% hasta elevarlo al 5%, una opción que genera un fuerte rechazo en las fuerzas minoritarias, como el Frente Amplio por la Soberanía (FAS) y el espacio de Amalia Granata, que la consideran una maniobra “proscriptiva” que las dejaría sin representación.
A pesar de las diferencias, hay consensos importantes que marcan el rumbo de la reforma. Todas las fuerzas coinciden en la necesidad de unificar la dispersa normativa electoral en un solo código, reemplazando las más de 15 leyes y decretos actuales. También hay un amplio acuerdo en mantener la continuidad de las Paso, en línea con la postura del gobernador Maximiliano Pullaro, quien se ha distanciado del debate nacional que impulsa su derogación. La excepción es el PRO, que propone hacerlas optativas.
Con el cronograma ya definido y las negociaciones en marcha, las próximas semanas serán clave para definir las reglas del juego electoral que regirán en la provincia a partir de 2027.