Rosario, sábado 07 de noviembre de 2026
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Rosario, sábado 07 de noviembre de 2026

Bicampeón: Caova retuvo el título al cerrar la serie 3-0

El equipo de Néstor Gnass venció como visitante a Echesortu 77-68 y se coronó en la máxima categoría local.

caova-sintesisCaova superó a Echesortu por 77 a 68 en Sportivo América y cerró la final de la Rosarina por 3 a 0 para consagrarse bicampeón local, algo que no ocurría desde 2001.

No es casualidad el bicampeonato de Caova. Es el exacto producto de tomar buenas determinaciones, elegir correctamente el camino a seguir y respetar las decisiones tomadas. Obviamente no siempre se gana, no siempre el rumbo es firme y sin contratiempos. Y allí está el mérito en no desviar el trayecto. Y el conjunto de zona sur supo ya hace un bastante tiempo que estaba en el sendero que traería satisfacciones, lo potenció, y realmente no falló. Mejoró un buen plantel, un plantel que venía de ser campeón, invirtió en su deseo, sumó colaboradores al cuerpo técnico y fue por más. Y tras un año de sube y baja en el rendimiento, halló las respuestas en el momento correcto.

En el tercer duelo de la final, Echesortu tenía una vez más el peso de luchar contra sus propias dudas y contra su rival, pero también una vez más su planteo inicial fue positivo, con Ruiz y De los Santos defendiendo el poste bajo y L’Abbate sobre Domínguez para tener un buen inicio de 7 a 2, y, aunque sufrió con las apariciones de Rojas por calle de fondo (parcial 8 a 0 en contra), tuvo recursos para retomar el liderazgo con defensa zonal atrás y Sbarra adelante.

El segundo cuarto, decisivo

Sin embargo, el destino del partido comenzó a tornarse azul y negro en el segundo segmento porque Caova empezó a encontrar juego abajo con Maggi, y cambió a la zona que tanto rédito le brinda ante Eche. Los rojiblancos se quedaron sin gol, abusaron sin suerte del tiro externo, equivocaron las ofensivas y pecaron de desatentos en la transición a campo propio, por lo que fueron  permeables a las pérdidas. Si no fuera por la aparición de Bísaro, el daño hubiera sido definitorio.

Y en el tercero, la máxima trepó a 13 y parecía que Caova lo iba a quebrar, pero entre Topino, Sbarra y De los Santos metieron a Echesortu en el parido. Y hay que ser justos con los de Claudio González: en cada uno de los partidos tuvieron su chance de dar vuelta la historia. El tema es que nunca supieron aprovecharla.

Es que ya en el último parcial, Sbarra sacó la cara con sus bombas, De los Santos y Ederra acompañaron para ponerse cara a cara y que la oportunidad nazca. Pero allí, Muñoz le dio aire a Caova y llegó una jugada que fue fundamental. Con el duelo 57 a 55 para Caova, Sbarra cometió falta en ataque y hubo técnica al banco por la protesta. Muñoz facturó el simple, Domínguez maximizó con doble y segundos después Rojas clavó un triple. De ahí en más, todo fue decorado, intentos vanos de Echesortu por resurgir y Caova esperando el momento del festejo, que llegó para encontrarlos por segundo año consecutivo (tercero en realidad contando la B) en la marea humana del festejo.

Todos lo merecen, los que apostaron, los que bancaron, los que eligieron y sostuvieron, y principalmente los que pusieron en cancha su sapiencia, talento y corazón.

Gnass, Domínguez y Maggi analizaron el título del Funebrero

El entrenador Néstor Gnass, el base Gabriel Domínguez y el pivot Pablo Maggi son tres de los pilares que sostienen el andamiaje del Caova bicampeón de Rosario. Una vez mas fueron parte importante para llevar al Funebrero al éxito y en medio de los festejos dejaron lugar para la emoción pero también para el análisis.

Soportando el ataque de algunos de sus compañeros, Maggi destacó la importancia de mantener la base: “Es muy complicado a nivel local lograr un bicampeonato y se hizo porque se hizo un trabajo a largo plazo, se mantuvo el plantel y se armó un lindo grupo. Es increíble y una gran alegría para el club que se vean los frutos”.

Por su parte, Néstor Gnass explicó los méritos de sus jugadores: “Tengo muchísima alegría y este triunfo es todo de los jugadores. Jugamos tres partidos en cinco días, e hicieron todo lo que les pedimos, con un desgaste terrible. Dejaron el alma y se lo merecían”.

“Echesortu tiene un plantel hermoso, y antes que nada un gran entrenador. Les jugó en contra que nosotros llegamos muy bien a la final porque tuvimos una vara muy alta en Unión y Progreso en las semifinales. Por suerte en esta final pudimos torcer los partidos a nuestro favor y logramos el objetivo”, amplió el DT bicampeón local y ganador del premio al mejor de la temporada en la encuesta de El Ciudadano.

Haberse cruzado con Unión dejó marcado a Caova y las razones las elabora Gabriel Domínguez: “Fue clave enfrentar a Unión y Progreso en semifinales, porque ellos nos exigieron y nos hicieron dar cuenta de que si no defendíamos duro y jugábamos en equipo, no íbamos a poder ganar. Eso nos sirvió para unirnos, porque en la fase regular no tuvimos este juego y por allí se ganaba por el peso de las individualidades. Cambiamos el chip y llegamos muy bien a la final”.

“Rojas fue la figura en este partido, lo de Leal fue tremendo toda la serie y lo que defendieron todos. De eso se trata. Fuimos muy inteligentes en esta final y por eso somos merecidos campeones”, cerró Domínguez.