Todo ocurrió alrededor de las 4 de este jueves, cuando efectivos de la Sección Seguridad Vial de Gendarmería detuvieron un camión que transportaba cargas peligrosas. El vehículo llevaba una bandera boliviana y, en principio, el procedimiento estaba orientado al control de la documentación.
Sin embargo, durante la requisa los agentes decidieron profundizar la inspección. Fue entonces cuando encontraron dos mochilas que contenían numerosos ladrillos de una sustancia que, tras el pesaje correspondiente, alcanzó los 52,6 kilos de cocaína.
Ante el hallazgo, el camionero, identificado como Víctor M. C., quedó detenido e incomunicado por disposición del Área de Atención Inicial del Ministerio Público Fiscal de Rosario.
Además de la droga, los efectivos secuestraron el teléfono celular del conductor, el camión y la documentación vinculada al vehículo y a la carga.
La cantidad de cocaína incautada representa un importante golpe al circuito de comercialización de estupefacientes. De acuerdo con las primeras estimaciones, el valor de la sustancia secuestrada podría superar los mil millones de pesos.
La investigación quedó en manos de la Justicia Federal, que deberá determinar ahora el origen de la droga, su destino y el rol que habría tenido el camionero en el traslado.