Rosario, domingo 08 de noviembre de 2026
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Rosario, domingo 08 de noviembre de 2026

Cae tras fingir estar secuestrado

Desde Buenos Aires, quiso sacarle dinero a su familia en Rosario.

Un rosarino de 27 años fue detenido anteanoche en Capital Federal, acusado de extorsionar a su familia con un autosecuestro. De acuerdo con la investigación realizada por el Ministerio Público de la Acusación local, se trata de un joven que estudia en la ciudad de Buenos Aires y desde hace más de una semana le enviaba mensajes a sus parientes asegurando ser un secuestrador que tenía preso al muchacho y que tomaría represalias si no se le entregaba una importante suma de dinero. Sin embargo, los pesquisas, ante una serie de contradicciones, determinaron que la víctima en realidad era su propio secuestrador y el victimario de sus familiares. Hasta anoche se esperaba su traslado para ser imputado por extorsión.

El caso arrancó el miércoles 9. Un estudiante rosarino que está instalado en Capital Federal desde hace cinco años debía regresar a su casa para reencontrarse con su mamá y su hermana. Sin embargo, de acuerdo con los dichos del muchacho, cuando estaba a unos 70 kilómetros de la ciudad, a la altura de San Nicolás, el ómnibus en el que viajaba sufrió un desperfecto, en medio de supuestos problemas climáticos. El joven le contó lo que pasaba a sus familiares y, a partir de ese momento, dejó de comunicarse.

Según voceros de la investigación, el siguiente mensaje que salió del celular del muchacho dio puntapié inicial a la investigación. Vía whatsapp, un supuesto interlocutor aseguraba tener secuestrado al estudiante y exigía dinero a cambio de su liberación. Era claro: quería 50 mil pesos y afirmaba que si daban aviso a la Policía su rehén sufriría las represalias. Los extorsionados, mientras intentaban juntar el dinero, hicieron la denuncia ante la Fiscalía de Flagrancia local a la espera de poder desbaratar el secuestro.

Cuando los pesquisas tuvieron acceso a los mensajes comenzaron a observar que había una serie de inconsistencias en el relato, por lo que, sin dejar de considerar los dichos del supuesto secuestrador, abrieron otra línea investigativa. Contactaron a los amigos del muchacho en Buenos Aires e intentaron determinar si tenía problemas o deudas de algún tipo. Mientras, la madre y la hermana de la supuesta víctima continuaban recibiendo comunicaciones desde el celular del muchacho, con fotos en las que se lo veía desnudo, atado, con los ojos vendados. De acuerdo con fuentes del caso, los investigadores rosarinos ordenaron una serie de allanamientos en Buenos Aires para determinar su ubicación. Así fue como, en base a dichos de allegados, llegaron a una casa donde encontraron al joven sano y salvo.

Cuando lo entrevistaron, el estudiante no pudo explicar lo que pasaba. Aseguró que él no tenía su celular, que lo había perdido en San Nicolás, cuando su micro se averió, el pasado miércoles 9.

Los fiscales le pidieron detalles sobre lo que había ocurrido durante el viaje trunco y él aportó datos que, para los pesquisas, eran inverosímiles. Dijo que una tormenta los había obligado a parar en San Nicolás, hecho que no pudo ser corroborado. A su vez, los pesquisas revisaron los registros de viajes y en ninguno de ellos aparecía el nombre del estudiante. En medio de las dudas, que cada vez eran mayores, los uniformados que participaron del operativo procedieron al arresto del muchacho de 27 años y, mientras lo cacheaban, encontraron entre su ropa el celular desde donde habían partido todos los mensajes del supuesto secuestrador.

Hasta anoche, el fiscal de Flagrancia y Turno José Luis Caterina esperaba novedades de una serie de actuaciones que había ordenado para determinar si el joven había contado con la ayuda de un cómplice. El estudiante rosarino quedó detenido en una sede policial porteña y estaba previsto que hoy por la mañana sea trasladado a Rosario, para ser imputado de extorsión en grado de tentativa.