Roberto Sensini no quedó disconforme por el rendimiento del equipo ante Huracán y una señal de ello es que no tiene en mente realizar muchos cambios para el cotejo del lunes a las 21.10 ante Independiente en Avellaneda.
Más allá del fatídico cierre del primer tiempo, donde el equipo recibió tres goles en diez minutos, el entrenador rescató la buena producción del equipo en ofensiva, en especial en la primera media hora de juego, y sólo se lamentó por los descuidos en la pelota parada que fueron letales a la hora del resultado final.
Sensini considera que la línea de tres sigue siendo el sistema defensivo que mejor le cabe a este equipo y por eso no tocará la última línea, más allá del bajo nivel mostrado hasta ahora por Fabricio Fuentes.
La duda del entrenador pasa por el buen nivel que mostró el paraguayo Néstor Camacho en los entrenamientos y en los minutos que estuvo en cancha ante Huracán. El DT cree que Camacho es una pieza que debe estar entre los once, pero a la vez no quiere dejar afuera al pibe Martín Tonso, lo que lo obligará a improvisar en el mediocampo.
Lejos de pensar en sacar a Lucas Bernardi, la idea del entrenador es hacer retroceder a Mauricio Sperduti como carrilero derecho, en lugar de Cristian Díaz, y ubicar a Tonso y Camacho en lo que se podría denominar un “doble enganche”, con Claudio Bieler como único punta.
La idea de Sensini es probar este dibujo en el ensayo de fútbol de mañana y si le conforma, apostar por este equipo “más ofensivo” para el cotejo del lunes ante el Rojo.
Un punto que le genera inquietud al entrenador es el aporte defensivo de Sperduti. Desde hace un tiempo el propio Sensini ubicó al Gordo en un sector más ofensivo y regresarlo al puesto de carrilero podría atentar con su juego.
La necesidad de que Sperduti deba cola con la marca para no dejar tan expuesto a Fuentes puede ser un arma de doble filo, ya que Sensini corre el riesgo de que el Gordo pierda peso en ataque y además no sea de gran ayuda en defensa. La otra alternativa que maneja el entrenador es mantener los mismos once, quedando Camacho un partido más en el banco.