Rosario, sábado 03 de octubre de 2026
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Rosario, sábado 03 de octubre de 2026

Camila Arregui, sueño olímpico

La deportista de Gimnasia es una de las mayores promesas locales.

Es una de las nuevas caras del nado sincronizado en Argentina y una de las grandes promesas del deporte rosarino. Camila Arregui representa al país en el mundo y formó parte del Concierto de Amor y Paz del Club Gimnasia y Esgrima, al cual ella pertenece y la vio crecer desde los doce años.

Sin embargo, sus comienzos fueron en la escuela del club Sportmen Unidos y en la actualidad se destaca junto a Trinidad López como dueto en los torneos internacionales. Para Camila, formar parte del seleccionado argentino es “un orgullo terrible”, y a su vez conlleva “una responsabilidad enorme”.

“Llevar la camiseta y representarla lo mejor posible en los torneos que tenemos en el año, significan muchos entrenamientos y muchos esfuerzos, pero al final “siempre vale la pena”, indicó la deportista local.

Con el foco en un futuro cercano, Camila expresó su deseo de competir en Tokio 2020: “Queremos clasificar a los Juegos Olímpicos con mi compañera de dúo Trinidad López, apuntamos ahí”, indicó, aunque subrayó que “el proceso es lento y queremos ir paso a paso sin hacernos la cabeza”.

En tal sentido, se puso metas que le permitan llegar de la mejor manera a su sueño olímpico: “Primero está el Odesur y están los Juegos Panamericanos y ahí ya podemos pensar en los Juegos Olímpicos”.

Además, mencionó como otro de los objetivos más importantes del 2018, el Sudamericano de Nado Sincronizado que será en octubre, y que otorga la clasificación a los Juegos Panamericanos 2019. “Ahora tenemos una pretemporada más que nada de físico para poder estar bien preparadas el año que viene”, puntualizó.

Por otra parte, y en referencia al tradicional cierre de año del Club Gimnasia, aseguró: “Siempre es muy emocionante tener momentos para divertirnos, dejar de lado la presión de los torneos y el alto rendimiento y disfrutar un poco lo que es el deporte”.

“Bailar en el agua, divertirnos con las más chiquititas, compartir la pile con toda la escuela de nado siempre es un placer, y tiene que ver con el porqué elegimos dedicarnos a esto”, concluyó.