Camila Canut no se detiene. Pocos días después de regresar de Colombia con la medalla dorada colgada al cuello y la clasificación asegurada para el próximo Campeonato Mundial de Artes Marciales Mixtas (MMA), la atleta formada en Rosario pasó por el streaming A puro Click para repasar su gran momento deportivo, hablar del esfuerzo detrás del deporte amateur y detallar cómo proyecta su salto al profesionalismo.
En un año de crecimiento acelerado, Canut sumó un nuevo logro a su carrera tras quedarse con el primer puesto en el certamen continental organizado por la Global Association of Mixed Martial Arts (GAMMA). Con ese resultado, obtuvo la plaza directa para el Mundial que se disputará la primera semana de diciembre.
Un triunfo estratégico en la jaula
Durante la entrevista, la luchadora dio detalles de su combate decisivo frente a una rival de Honduras a la que ya conocía de competencias anteriores, aunque en una modalidad distinta.
«El año pasado peleamos en Striking MMA, que es una modalidad previa donde se vale solo hasta el derribo y no hay lucha en el piso. Ahora esa modalidad ya no existe más, entonces tuvimos que abocarnos directamente a lo que es el MMA pleno», explicó.
El cambio de reglamento la obligó a reestructurar su plan de entrenamiento y afrontar situaciones límites dentro de la jaula: «En el primer round me tocó un momento donde la otra chica me metió un triángulo. En ese momento se te pasa todo por la cabeza: ‘Uy, ya veo que se me termina acá’. La cabeza juega un papel súper importante… No sé si es la cabeza, el corazón o el cuerpo, pero salimos de esa situación. Ese round lo perdí, pero los otros dos los pudimos levantar y cambiar el resultado».
La pasión y el esfuerzo del amateurismo
A pesar de acumular títulos internacionales ,siendo la primera argentina en ganar un campeonato GAMMA y una Copa del Mundo de kickboxing, Canut remarcó que el circuito en el que compite sigue siendo amateur en el plano institucional, lo que implica una constante tarea de autogestión para financiar viajes, pasajes, estadías e indumentaria.
«Escuché el himno arriba del podio y se me caen las lágrimas porque es mucho esfuerzo, es mucho el trabajo, son muchas las horas que uno deja para poder viajar. Es un orgullo y no solo me represento a mí, sino a todo mi equipo de trabajo, a mis compañeros, a mis alumnos y a mi familia», expresó emocionada.
Para sostener los costos de la actividad, la deportista y su equipo recurren a la colaboración de la comunidad: «Nosotros tenemos que bancarnos todo: aéreos, pasajes, la estadía, las inscripciones y la ropa de competencia. Hacemos eventos y todo tipo de movimientos para financiar los viajes», señaló, invitando a quienes deseen colaborar a contactarla a través de su Instagram @CamiCanut.
Enseñar para formar personas
Además de su preparación física y técnica diaria en el gimnasio Forja de Rosario, Canut dicta clases de taekwondo para niños y adultos en Capitán Bermúdez y Ricardone. Sobre el crecimiento de la disciplina entre los más chicos, destacó el rol de contención que ofrecen los clubes de barrio:
«El taekwondo es un arte marcial que le inculca valores a los chicos, los forma como personas. Con los más chicos trabajamos de manera lúdica, a través de juegos, para que aprendan divirtiéndose y tengan un lugar de refugio y contención».
Sin pausa en su agenda, la atleta ya armó las valijas para su próximo compromiso: la Copa del Mundo de Taekwondo en España, donde viajará acompañada por una delegación de 14 alumnos de su escuela.
«A mí me gustan los desafíos. Mi objetivo más grande es poder vivir y disfrutar de lo que amo hacer, y lo estoy haciendo», concluyó.