Uno de los representantes de los jueces contó cómo es el estado de las negociaciones en la búsqueda de un acuerdo
El fin de semana del básquet rosarino se vio afectado por la medida de los árbitros nucleados en Cabar de no prestar servicio, por lo que varios encuentros, sobre todo del ascenso y de las tiras B, fueron reprogramados o postergados. Si bien la Rosarina pudo llevar adelante los otros juegos con las cooperativas que sí prestaron servicio, la situación no fue la ideal. Facundo Cascardo, quien es uno de los representantes de los jueces en la relación con la Rosarina, contó cómo es el estado de las negociaciones en la búsqueda de un acuerdo.
«Desde el viernes a la noche no tenemos contacto con la dirigencia de la Rosarina, por lo que intentaremos activar todos los canales de diálogo, porque acá lo importante es que los árbitros estén dentro de la cancha y los protagonistas estén dentro del rectángulo. Para que eso se pueda concretar sólo hay que sentarse a hablar y pactar ciertas cosas para el futuro», explicó, al tiempo que detalló lo que están solicitando: «El reclamo que hay es la quita de la retención del diez por ciento, que a nuestro entender no está justificada; también la actualización del arancel; la devolución de los partidos que nos fueron sacados la semana pasada sobre la base que teníamos; la devolución de las designaciones que sin consulta fueron retiradas a las agrupaciones y la totalidad de los partidos de mini, premini y U13 ya que durante este fin de semana quedó demostrado que la única cooperativa que tiene árbitros para poder dirigir esas categorías es la nuestra. Hay canchas en las que tuvieron que hacer de árbitros profes y chicos de los clubes, por lo que quiere decir que la única que tiene árbitros para dirigirlas es la nuestra.
Cascardo aclaró cuál es la diferencia en cuanto al arancel, que cree no es grande y podría no pesarle a los clubes en el gasto: «Lo que pasa es que la Rosarina habla de un arancel total y nosotros hablamos del que percibimos nosotros, porque ese 10 por ciento hace la diferencia. Estamos pidiendo un 20 % de U17 a primera y un 25% en las categorías más bajas, que son partidos largos y complicados. Pero si se puede dialogar sobre la quita de la retención, el cargo no va a caer sobre los clubes, sólo les pedimos que ajusten un poco. Nosotros internamente cobramos un 5% como cooperativa y con eso podemos mantener la estructura, la parte impositiva, comprar equipamiento, proyectores, televisores, un sistema de gestión para hacer seguimiento, y por el 10 % en estos dos años apenas recibimos una camiseta».
«Creo que ajustando ese porcentaje llegaremos a un acuerdo rápido y no creo que nadie se oponga, porque cuando lo charlamos con los clubes ellos no saben de la retención, que el año pasado debe haber significado cerca de 14 millones de pesos», detalló.
Y Cascardo explicó cómo llegaron a la medida de no brindar servicio, algo que trataron de evitar: «La determinación se tomó en una reunión con participación de 70 árbitros de los 95 y se decidió no prestar servicio. No es un paro porque no consideramos que el torneo sea nuestro, somos prestadores de servicio. Y fue por una semana, no es algo que se va a mantener en el tiempo. Se hizo para visibilizar la situación después de más de un mes de enviar notas y no tener respuestas, hasta que se realizó una reunión con los tres grupos arbitrales en la que se pudo plantear los temas, pero tras la cual tampoco hubo novedades formales, sólo promesas el viernes por la noche cuando la medida ya era un hecho. Así como la Rosarina le da respuesta a los clubes, nosotros le tenemos que dar respuestas a los árbitros».
«Nosotros nos juntamos apenas la Rosarina lo disponga. No se nos caen los anillos para proponer el diálogo, queremos ser amigos y socios de la Rosarina en el básquet, que nos consulten, que no nos impongan cosas. Siempre el mejor camino es el diálogo. Y por eso vamos a hacer todas las llamadas necesarias y esperemos que sean correspondidas», amplió, al tiempo que reconoció que aceptan las críticas, pero que la charla esta vez pasa por otro lado: «Aceptamos que siempre hay cosas para mejorar desde lo arbitral, dirigencial y la capacitación. Sabemos nuestras falencias y también nuestras virtudes. Conocemos las críticas que nos puede hacer la Rosarina, y puede pasar que algún encuentro salga mal o que algún árbitro esté mejor físicamente que otro, pero es indiscutible que nuestra cooperativa trata de mejorar semana a semana y trabaja para eso. Tenemos los mejores árbitros de la liga, los que te garantizan el mejor desarrollo del juego, ponemos esfuerzo y honestidad. Errores puede haber, pero es parte del juego también, como le pasa a los jugadores y a los entrenadores. Sin embargo, ahora creo que lo arancelario es un tema que debemos tocar tras tener mucha paciencia. Es el momento de que las partes nos sentemos a dialogar».
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