El gobierno de Venezuela ratificó hoy de manera formal el rechazo a aceptar como embajador estadounidense en Caracas al diplomático Larry Palmer, ante lo cual la Casa Blanca advirtió que el gobierno bolivariano deberá «asumir la responsabilidad de dicha acción».
Mediante una nota emitida desde Caracas, se expresó que son «inaceptables las declaraciones que provocaron la revocatoria del beneplácito de estilo que el gobierno bolivariano había otorgado de buena fe».
En una audiencia en el Congreso de Estados Unidos, Palmer se había referido a la moral de la Fuerza Armada venezolana y la influencia de cubanos en los cuarteles, lo que provocó la reacción del presidente Hugo Chávez. “Estas declaraciones ratifican la línea histórica de intervencionismo y agresión contra el pueblo venezolano, sus instituciones y su democracia», sostiene la nota entregada a la encargada de negocios de la embajada de Estados Unidos, Darnall Steuart, quien fue recibida por el viceministro de Relaciones
Exteriores, Temir Porras.
El mensaje resalta que el jefe de Estado «reiteró durante la reunión con la dirigencia del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), realizada este sábado, la negativa del gobierno nacional de otorgar el beneplácito a Palmer como representante de la Casa
Blanca» en el país.
Steuart leyó un documentó enviado por el presidente Barack Obama que entregó a la Cancillería, en el que registra el anuncio del gobierno venezolano respecto a su intención de retirar el beneplácito que había dado a Palmer.
«Lamentamos el anuncio del gobierno de Venezuela de retirar el beneplácito al embajador Palmer. El gobierno bolivariano de Venezuela tendrá que asumir la responsabilidad de dicha acción. Precisamente porque existen tensiones en la relación bilateral, creemos que es importante mantener nuestra comunicación diplomática al más alto nivel», señala el documento de Washington.
La declaración sostiene que Obama postuló a Palmer al cargo por tener una «combinación única de experiencia, habilidad y sabiduría para representar con éxito a Estados Unidos en Caracas» y agrega que la Casa Blanca sigue en la posición confirmada en julio de 2009, cuando se acordó que las relaciones deben volver a estar a nivel de embajadores.
