Un 44 por ciento de las personas que compraron autos de lujo presenta irregularidades ante la Afip, al operar en forma clandestina o utilizar figuras de testaferros o monotributistas para evadir impuestos.
Así lo informó ayer el ente recaudador nacional, que precisó que las “inconsistencias” fiscales se detectaron sobre un universo de 847 compradores que adquirieron vehículos por un valor total de 255 millones de pesos, a un promedio de 300 mil pesos por unidad.
Según la Afip, el 25 por ciento de ellos no está inscripto en Bienes Personales; el 14 por ciento está registrado como monotributista y el 5 por ciento no figura en las bases de datos del organismo.
En el caso de los monotributistas, se observó que siendo en su mayoría la única actividad que desempeñan la que tienen declarada, no concuerda con los topes de ingresos establecidos por el Régimen Simplificado y que la capacidad contributiva declarada no es acorde a estas adquisiciones.
En un comunicado, la Afip puntualizó además que relevó a 326 sociedades que adquirieron autos o camionetas de lujo por 112 millones de pesos, a un precio promedio de 340 mil pesos por unidad. “En estos casos, los contribuyentes deberán acreditar ante la Afip la disponibilidad de fondos, el destino del automotor, y la imputación de crédito fiscal y gastos acorde a las limitaciones establecidas por las leyes del Impuesto al Valor Agregado y el de Ganancias”, explicó el organismo.
La Afip añadió que en el marco de este procedimiento “se solicitó a los contribuyentes fiscalizados información adicional para poder identificar a las personas físicas y a las sociedades que adquirieron autos de lujo y operan en la clandestinidad o utilizan figuras de testaferros o monotributistas”.