El ex presidente Fernando de la Rúa, ex miembros de su gabinete y ex senadores justicialistas fueron absueltos ayer en el juicio por los sobornos en el Senado, ya que el Tribunal Oral Federal Nº 3 entendió que el supuesto delito no fue probado.
De la Rúa; el ex jefe de la Side Fernando De Santibañes; el ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique; los ex senadores Remo Constanzo, Alberto Tell, Augusto Alasino y Ricardo Branda; así como el “arrepentido” ex secretario parlamentario Mario Pontaquarto, estaban acusados de manipular coimas en el Senado de la Nación para lograr la sanción de la ley de reforma laboral en el año 2000, hecho que no fue probado, de acuerdo a lo dispuesto por los magistrados Miguel Pons, Guillermo Gordo y Fernando Ramírez.
La resolución también incluyó extraer testimonios y remitirlos al Consejo de la Magistratura, para que ese cuerpo investigue el desempeño que tuvo en la causa el magistrado Daniel Rafecas, quien estuvo a cargo del proceso y, a su vez, afronta un juicio político por su accionar en el expediente Ciccone.
Al salir, De la Rúa leyó una declaración ante la prensa, en la que aseguró que el juicio “formó parte de una infamia de principio a fin”, y dijo que se trató de “un complot político para terminar” con su gobierno.
En el mismo fallo que absolvió a todos los acusados, los jueces ordenaron extraer testimonios para investigar las circunstancias que rodearon la presentación de Pontaquarto “como arrepentido”, y sobre cómo fue la testimonial del ex chofer de De Santibañes, Alberto Ruiz Díaz.
El Tribunal también ordenó investigar por falso testimonio al ex jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, ya que en una primera declaración dijo no conocer nada, pero luego al dar testimonio en el juicio corroboró la versión de Pontaquarto. En otro punto, los jueces dispusieron que el Colegio de Abogados de la Capital Federal evalúe la conducta ética del abogado de Pontaquarto, Hugo Wortman Jofre.
La versión del “arrepentido”
Según la versión del “arrepentido”, él estuvo presente en una reunión en Casa Rosada donde De la Rúa, ante las dificultades en la negociación con el PJ para aprobar en el Senado la reforma laboral, dijo: “Eso háblenlo con De Santibañes”. Según Pontaquarto, algunos días después debió retirar unos 5 millones de la Side y para repartir entre los senadores. En un adelanto de argumentos que brindó el Tribunal al finalizar el juicio, los jueces hicieron durísimos reproches y críticas al juez y al fiscal que investigaron el caso. También afirmaron que la Fiscalía, la Oficina Anticorrupción y el juez que instruyó el caso “acudieron a su imaginación y supusieron diálogos entre imputados, o entre éstos y testigos, para justificar sus afirmaciones”.
“Sentí que fue un fallo vergonzoso”
El “arrepentido” ex secretario parlamentario, Mario Pontaquarto, consideró “vergonzoso” el fallo del Tribunal que absolvió a todos los acusados en la causa por supuestas coimas en el Senado y aseguró que se perdió una “oportunidad histórica”.
“Sentí que fue un fallo vergonzoso, se le hizo mucho mal a la Justicia, que tenía la oportunidad histórica de esclarecer un delito de corrupción”, sostuvo el ex secretario administrativo de la Cámara alta luego de oír el veredicto.
“Yo conté la historia hasta el cansancio durante diez años, pidiendo justicia”, sostuvo, y agregó: “Si no se pudo probar es un problema de la Justicia, yo hice todo lo posible para que se compruebe. No era mi rol investigar, yo relaté cómo fueron los hechos”. Pontaquarto se mostró esperanzado sobre el futuro de la causa: “Ahora hay otras instancias”, declaró, “creo que la querella y la Fiscalía van a apelar el fallo”.
Final con insultos
El juicio por los supuestos sobornos en el Senado, en el que todos los acusados terminaron absueltos, casi termina a las piñas a raíz de un incidente entre el ex senador Augusto Alasino y el “arrepentido” Mario Pontaquarto.
Cuando se estaban retirando todos los asistentes de la sala, tras la lectura del veredicto, Alasino intentó agredir a Pontaquarto, que se había retirado de la sala por un sector distinto del que lo hicieron todos los demás acusados, y éste le respondió con insultos. Ya entre ambos, hubo un cruce de palabras muy fuerte hace algunos meses, en pleno juicio, situación que había obligado a intervenir al Tribunal. Finalizado el incidente, Pontaquarto dijo que era verdad que Alasino le tiró una cachetada, “pero como siempre fue un hombre muy cobarde, se escabulló entre la gente”, aseguró.

