Lo de Franco Colapinto en el Gran Premio de Canadá no fue una casualidad; fue la confirmación de que pertenece a la elite del automovilismo mundial. En un circuito tan traicionero y exigente como el Gilles Villeneuve, el piloto argentino firmó un sexto puesto soberbio que ya queda marcado como el mejor resultado de su carrera en la Fórmula 1.
Lo más valioso de su fin de semana en Montreal fue la capacidad de sobreponerse a la adversidad. Tras un viernes caótico por fallas eléctricas en su Alpine que le quitaron tiempo valioso de prácticas, Colapinto construyó su éxito desde el sábado. Primero, sumando confianza en la carrera Sprint; luego, ejecutando una carrera principal perfecta el domingo.
Partiendo desde la décima posición, Franco mostró un ritmo sólido, gestión inteligente de los neumáticos y una agresividad notable pero controlada para avanzar cuatro lugares. Incluso el pequeño susto al rozar el muro a la salida de boxes —un pecado de juventud con gomas frías que a otros les hubiera costado el abandono— sirvió para demostrar sus reflejos y su cabeza fría para mantener el auto en pista y seguir atacando.
Terminar sexto en la F1 actual, donde la brecha entre los equipos top y la mitad de la tabla es feroz, es un triunfo absoluto. Más aún si se tiene en cuenta que superó en pista a su experimentado compañero de equipo, Pierre Gasly, liderando el primer doble puntaje de Alpine en la temporada.
Con los 8 puntos obtenidos en Canadá, Colapinto se mete provisionalmente en el Top 10 del campeonato mundial. El bonaerense ya no solo compite por cumplir; está demostrando que tiene las garras, el talento y la mentalidad para liderar el proyecto de su escudería y hacer flamear la bandera argentina bien alto en cada domingo de carrera.
El podio del Gran Premio de Canadá estuvo marcado por el dramatismo y un golpe de escena total tras el abandono del poleman George Russell, lo que le permitió a Andrea Kimi Antonelli encaminarse hacia una victoria espectacular para consolidar su liderazgo en el campeonato, escoltado por un implacable Lewis Hamilton que aprovechó el caos para arrebatarle el segundo puesto con su Ferrari, mientras que Max Verstappen completó los tres primeros lugares al rescatar un valioso tercer puesto con su Red Bull tras una intensa batalla en las vueltas finales.