Desde la Federación Gremial de Comercio e Industria de Rosario y la Cámara de Supermercadistas de la ciudad de Santa Fe coincidieron en desacoplar las irrupciones a locales de la necesidad social que, admitieron, existe, pero no motiva los episodios recientes
«Es evidente que no tienen nada que ver con los episodios que sufrimos en otras épocas (por los saqueos de 1989 y 2001). Me parece que es más una derivación de la delincuencia común que ha encontrado, aparentemente, una nueva forma de robar”, interpretó Edgardo Moschitta, presidente de la Federación Gremial de Comercio e Industria de Rosario
El dirigente empresario repasó la modalidad de los recientes episodios, incluuso en la ciudad de Santa Fe y, este jueves, en Rosario, para afirmar que a su criterio «no se trata de movilizaciones populares en busca de alimentos» sino «actos en banda de grupos aislados» que pueden ser espontáneos o con organización, «pero que parecen tener la modalidad propia de la delincuencia, con mucha violencia, rostros tapados, sin mirar a qué ni a quién, y sin ningún tipo de consideración».
Tras la descripción y valoración de los últimos robos o intentos de robo grupales, mayormente a comercios de alimentos, Moschitta reclamó una fuerte acción pública porque, alertó, «esto se está popularizando y es necesario que las autoridades tomen cartas en el asunto”. No obstante, elogió la «intervención efectiva» de la fuerza de seguridad provincial en los hechos últimos ocurridos en la ciudad. «Con un accionar firme de la policía esto se detendrá fácil, porque no responde a una necesidad efectiva más allá de que esa necesidad existe y lo sabemos, pero no está en el ánimo de la gente salir a actuar de esa manera”, estimó el referente de los comerciantes.
Fue luego de que, entre la tarde y noche de este jueves se sucedieran tres intentos de robo grupales en la ciudad. Dos de ellos, en la zona oeste: una carnicería de bulevar Seguí y Rouillón y un supermercado chino de Rouillón al 3300 cuyos dueños decidieron no abrir las puertas en la mañana de este viernes y colocaron el cartel «Cerrado por seguridad, disculpe las molestias». El hecho restante fue en bulevar Oroño y Doctor Rivas, donde un grupo de chicos y chicas abordaron en la calle al proveedor de una tienda deportiva de la zona.
Gabriel Silva, de la Cámara de Supermercadistas de la ciudad de Santa Fe, coincidió con su par rosarino: “No se trata de algo masivo y no tenemos información de quién puede estar arengando”, dijo el dirigente este viernes tras reunirse, el día anterior, con funcionarios del Ministerio de Seguridad frente a los episodios sucedidos en Neuquén, Córdoba, Mendoza y el Gran Buenos Aires.
Silva señaló que varios propietarios de comercios comenzaron a reforzar por su cuenta las medidas de seguridad en sus locales, con enrejados y la contratación de vigilancia privada, además de armar grupos de Whastapp con los vecinos y apoyarse en las alarmas comunitarias existentes.
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