El concurso de narrativa Alma Maritano compuesto por La Casa Inga y el diario El Ciudadano, durante estos últimos años, declarado de Interés Municipal, con auspicio de la Biblioteca Argentina y de diferentes sellos convocantes, nació del deseo profundo de homenajear a la autora, maestra, formadora de escritores y amiga, a quien extrañamos a diario por su lucidez, calidez y participación activa de la vida cultural rosarina.
La convocatoria de la edición 2025 logró reunir una amplia diversidad de voces, temas y estilos, a través de la participación de más de 400 títulos que hicieron del proceso de evaluación una maratón de lectura intensa y enriquecedora.
El jurado de selección compuesto por Enrique Bó, Sergio Pillón, Leonardo Berneri, Nora Grigoleit y Lucía Lorda, para la selección de los finalistas, ha considerado los siguientes criterios:
Originalidad de la propuesta: Se ha valorado la frescura de las ideas, la capacidad de sorprender y la voz distintiva de cada autor.
Solidez narrativa: Coherencia de la trama, desarrollo de personajes, construcción de ambientes y ritmo del relato.
Calidad estilística y lingüística: Dominio del lenguaje, precisión léxica, fluidez de la prosa y eficacia en la expresión de las ideas.
Impacto y resonancia: La capacidad del cuento para perdurar en la mente del lector y generar sensación o emoción significativa.
Después de una exhaustiva lectura y deliberación sobre la totalidad de los trabajos recibidos, en los que se analizaron las particularidades de cada obra, se ha llegado a conformar la lista de los 27 cuentos finalistas. Esta selección representa, a juicio del jurado, un conjunto diverso y sobresaliente de propuestas literarias que merecen ser destacadas y que, cumpliendo cabalmente con los criterios establecidos, han demostrado un nivel superior.
Tras la revisión de las 28 obras finalistas, el jurado compuesto por los escritores Marcelo Britos, Mariano Quiros y Carolina Musa, reunido en la ciudad de Rosario, el 27 de noviembre de 2025, resolvieron otorgar el Primer Premio al cuento “Las naves espaciales”, firmado con el seudónimo Donovan (Juan Manuel Blanco).
En opinión del jurado, “Las naves espaciales” es, por su composición y por su clima, el cuento más logrado de los finalistas. Expresa, sin exageraciones ni imposturas, un ambiente nostálgico y a la vez misterioso, un territorio de la infancia compartida en donde resultan, elusivas y sugerentes, las sensaciones de entonces: los primeros amores, la pérdida de la inocencia y ese lugar gris, apenas fugaz en toda una vida, en donde conviven los sueños infantiles con los primeros deseos y ansias de la adolescencia.
El narrador de «Las naves espaciales» está enamorado de Paloma. Y hay una nave nodriza que acecha la ciudad. «Parece un sueño», dice, «pero no es un sueño». Es una película, es ciencia ficción y es el tono resbaladizo, siempre inquietante, de una revelación amorosa. Desde esa oscilación, desde esa emoción inestable, se construye este cuento. Para volver a creer en los extraterrestres, para imaginar una fuga, para volver a enamorarse.
El jurado resolvió además otorgar siete MENCIONES a los siguientes cuentos:
«Cenis» (Mariela Carina Alonso): Una historia cruda sobre la marginalidad, el peso de la herencia y el despertar de una furia incontenible en un pueblo estancado.
«La tierra húmeda, la piedra helada» (Susana Ibáñez): Un texto que se sumerge en la experiencia del encierro y la fragilidad de la seguridad en el ámbito penitenciario.
«Los pinchagomeros» (Ignacio Cagliero): Un relato de atmósfera tensa situado en un taller de pueblo, donde el pasado y los secretos se resuelven bajo el calor de la siesta.
«Supervisión de obras» (Juan Sebastián Márquez): Una original propuesta narrativa construida a través de correos electrónicos y chats, donde lo burocrático se torna fantástico y letal.
«Arrimado» (Claudia Diaz): Una mirada sensible sobre la crueldad y la superstición en el entorno familiar, centrada en el vínculo entre un niño y un gato.
«La cura» (Nicolás H. González): Un cuento sobre la amistad, el duelo y la búsqueda de sanación en un paisaje teñido por la ausencia.
«Los que respiran Buenos Aires» (Daniela Martinangeli): Una exploración de la alienación urbana y la transformación interna de quien intenta sobrevivir al ritmo asfixiante de la ciudad.
Esta antología reúne las obras ganadoras del año 2025, un espacio que celebra la diversidad de voces y las múltiples dimensiones de la experiencia humana a través de la ficción. Los cuentos seleccionados exploran, desde diversos ángulos y géneros, las tensiones entre lo cotidiano y lo extraordinario, la vulnerabilidad y la resistencia. Cada una de estas historias constituye una pieza fundamental para comprender la narrativa contemporánea de nuestra región, rindiendo homenaje con su calidad y compromiso literario al legado de nuestra querida maestra Alma Maritano.
Vanesa Gómez