Uno de los procesados por el Triple Crimen de Villa Moreno fue condenado a seis años de prisión por el ataque a tiros ocurrido dos días antes de la masacre que tuvo como víctima a Facundo Osuna, el primer eslabón de la saga que acabó en los homicidios de los tres militantes del Frente Darío Santillán, informaron fuentes tribunalicias. El monto de pena por esta agresión incluye un robo calificado, mientras que además del próximo juicio por los asesinatos del 1º de enero de 2012 el ahora convicto enfrenta acusaciones por amenazas realizadas vía telefónica desde el penal en que está alojado, dijeron fuentes judiciales.
El 29 de diciembre de 2011 Facundo Osuna, un joven de 18 años con antecedentes penales, fue atacado con una veintena de balazos por tres muchachos que bajaron de una Renault Kangoo blanca en Dorrego al 4000, en Villa Moreno. Voceros del caso dijeron que el vehículo es el mismo que dos días después fue usado para consumar la masacre de Jeremías “Jere” Trasante, Claudio “Mono” Suárez y Adrián “Patóm” Rodríguez.
Osuna recibió ocho heridas de bala en las piernas y el brazo izquierdo. Cuando se repuso, señaló que quienes lo habían baleado eran Maximiliano Rodríguez, conocido como Hijo del Quemado o Quemadito, y un tal Jeta, menor al momento del hecho, quienes bajaron del utilitario que conducía Mauricio “Maurico” Palavecino, vehículo que era de su propiedad. Osuna requirió custodia para él y su familia tras recibir amenazas, pero la madrugada del 19 de julio de 2012, luego de un supuesto intercambio de palabras con los ocupantes de un vehículo, recibió cuatro tiros fatales. Por el caso está procesado Luciano Vecchio, alias Canallón.
Anteayer, el juez de Sentencia 4ª, Julio Kesuani, condenó a Palavecino a seis años de prisión por el ataque contra Osuna del 29 de diciembre de 2011 –lesiones graves agravadas por la participación de un menor–, en una causa que instruyó la jueza Roxana Bernardelli con el auxilio de la fiscal Nora Marull, dijeron fuentes tribunalicias, las que añadieron que el monto de pena incluye un robo calificado. En tanto, se extinguió la acción penal contra el Quemadito Rodríguez luego de que éste fuera asesinado en febrero del año pasado en Pellegrini y Corrientes –caso que tiene procesado al jefe de la barra de Newell’s Diego “Panadero” Ochoa–, mientras que la situación de Jeta, entonces adolescente, se analiza en el fuero de Menores. Las fuentes añadieron que Palavecino también enfrenta acusaciones por amenazas sobre su ex novia y su madre, efectuadas vía celular desde la celda de la Alcaída donde está alojado, proceso que se encuentra en trámite.
El vuelto y la masacre
Dos días después del ataque sobre Osuna, el Quemadito Rodríguez fue baleado mientras estaba estacionado en su auto BMW, junto con su novia, en Garay y Vera Mujica, en los primeros minutos del 1º de enero de 2012. Herido de tres tiros, declaró que los atacantes habían sido Ezequiel Villalba, alias Negro, y un adolescente conocido como Danonino, compinches de Facu Osuna. Minutos después, según la investigación, el padre y allegados a Rodríguez, tras bajar de una Kangoo blanca, desataron con una ametralladora la masacre en la canchita de fútbol de un club infantil de Presidente Quintana y Dorrego.
Por el caso están prontos a ser enjuiciados –está definido el tribunal y sólo resta la fecha de inicio del debate, previsto para octubre– el padre del Quemadito, Sergio “Quemado” Rodríguez, Daniel “Teletubi” Delgado y Brian “Pescadito” Sprío, como coautores de tres homicidios agravados por uso de armas y la participación de un menor, además de Palavecino, por los mismos cargos pero como partícipe necesario. A principios de este mes un quinto encausado, Brian “Damiancito” Romero, acordó en juicio abreviado pena de 8 años de prisión por su participación secundaria en el hecho. En tanto, tres policías están procesados por incumplimiento de deberes y encubrimiento en el marco del mismo caso pero en otro expediente.
A la vez, la semana pasada Sprío fue condenado a cinco años y medio de cárcel por comercialización de drogas en un trámite abreviado, luego de que la Justicia federal lo hallara responsable de ser proveedor de un búnker situado a unos mil metros del escenario del triple crimen. Pescadito debe enfrentar además una acusación por tenencia de explosivos –la causa se encuentra en Sentencia 4ª–, ya que le fue incautada una granada de su vivienda junto con las drogas por las cuales fue condenado en sede federal.
