Un total de 1.180 familias chaqueñas afectadas por la crecida del Río Paraná son asistidas por los gobiernos nacional y provincial, con intendencias locales, en un operativo coordinado por el secretario de Seguridad nacional, Sergio Berni, quien se encuentra en el lugar. En ese marco, el ministro de Desarrollo Social de Chaco, Roberto Lugo, aseguró que «se trabaja muy bien y en forma coordinada» en la atención de los autoevacuados que decidieron trasladarse a zonas más altas por la crecida del río.
«Hay que rescatar la experiencia que tienen los intendentes de las tres localidades más afectadas, como Puerto Vilelas, Colonia Benítez (en la zona de Puerto Antequeras y barrio San Pedro Pescador) y la Isla del Cerrito», manifestó Lugo, quien además señaló que «hubo todo un movimiento logístico de gran envergadura para poder sacar a más de 1.100 familias del lugar donde vivían, a las que aun no les había llegado el agua pero trabajando con los pronósticos nos anticipamos a la crecida».
«Eso hizo que desde el lunes pasado el Estado esté presente en esa coordinación, comenzando la asistencia la semana pasada y continuando en la actualidad», agregó.
El ministro sostuvo que se asiste a los evacuados a través de módulos alimentarios para estos 10 o más días que durará la emergencia y hasta que puedan volver a sus domicilios.
Por su parte, Berni recorrió en helicóptero las zonas afectadas por la creciente del río Paraná en las provincias de Chaco y Corrientes para coordinar la asistencia que brinda el Estado nacional a los ribereños.
Junto al intendente de Corrientes, Fabián Ríos, y el ministro de Seguridad de la provincia, Pedro Braillard Poccard, destacó el envío de asistencia alimentaria, sanitaria y veterinaria puesta a disposición por el gobierno nacional a través de diversos ministerios.
«Estamos trabajando en tareas de prevención, con cuatro helicópteros de última tecnología, preparados para rescates así como con el grupo especial de la policía que está listo para cualquier eventualidad», dijo Berni.
El río Paraná alcanzó hoy la marca de 7 metros en forma estacionaria en la localidad chaqueña de Barranqueras, sudeste de la provincia, informó la delegación local de Prefectura Naval.
En tanto, en el norte entrerriano el río Paraná creció unos cinco centímetros desde ayer, llegando a la altura de 5,20 metros en el puerto de La Paz, la primera localidad de la provincia que sentirá los efectos de la crecida como consecuencia de las copiosas lluvias caídas en el sur del Brasil.
Se estima que el pico de la creciente llegará a la ciudad de Paraná el 26 de este mes, con una altura de alrededor de 5,10 metros (10 centímetros por encima del nivel de evacuación).
Mientras los pobladores ribereños se preparan para enfrentar la inundación, los productores ganaderos ya están retirando los 600.000 animales que pastan en las islas entrerrianas para trasladarlos a sitios más altos y seguros.
Crecida del Paraná: asisten a 1.180 familias chaqueñas
Muchos de los afectados fueron evacuados de sus viviendas hace ya varios días para evitar posibles siniestros. Calculan que el agua comenzará a bajar en alrededor de 10 días.
