Axel A., de 20 años, señalado como el principal sospechoso por el asesinato de su novia, Lara Caraballo, quedó detenido durante la noche del domingo tras entregarse de manera voluntaria en la sede de la Policía de Investigaciones (PDI) de Lamadrid al 500, acompañado por su abogado defensor.
El trágico episodio tuvo lugar en las primeras horas del domingo en una vivienda ubicada sobre la calle Bielsa al 6200, en el barrio Ludueña Norte. En ese lugar, la joven de 20 años se encontraba en una habitación junto a su pareja cuando recibió un disparo certero en el rostro que le provocó la muerte de forma instantánea.
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La huida y la versión del «accidente»
Según las primeras reconstrucciones basadas en testimonios clave, tras escucharse la detonación dentro del cuarto, la madre del sospechoso vio salir a su hijo visiblemente alterado. De acuerdo con la declaración de la mujer, el joven le aseguró que el disparo «se le había escapado». Acto seguido, Axel A. abandonó la escena en bicicleta llevándose consigo el arma de fuego utilizada.
Avances en la investigación judicial
La causa quedó radicada en la Brigada de Femicidios de la PDI, bajo las directivas de la fiscal Noelia Navone, quien en los próximos días formalizará la imputación contra el detenido.
Entre los puntos centrales que analiza la fiscalía se destacan:
- Posibles delitos: Se evalúa imputar a Axel A. por femicidio y portación ilegal de arma de fuego, ya que se confirmó que el joven no figura registrado como legítimo usuario de armas.
- Peritajes en curso: La Justicia ordenó peritajes balísticos, relevamiento de pruebas en el lugar del hecho y la reconstrucción de la mecánica del disparo para esclarecer si existió intencionalidad o si se trató de una acción deliberada.
- Análisis del vínculo: Se tomarán declaraciones a familiares y allegados para reconstruir el historial de la pareja y determinar si existían antecedentes de violencia de género.
Reclamaron justicia: Tras conocerse el hecho, familiares, amigos y vecinos de Lara se movilizaron en el barrio para exigir celeridad a la Justicia, rechazando enfáticamente la versión de un hecho accidental y pidiendo que se investigue hasta las últimas consecuencias.