La campaña es tan buena, que trasladando a los viejos Apertura o Clausura sería una labor de campeón, pero en este caso el formato indica que habrá playoffs y allí habrá que revalidar, en los mano a mano
Por David Ferrara, con fotos de Juan José García
El placer de pertenecer, el placer de disfrutar, la alegría de sentirse parte cada uno a su manera de un presente Disney de Central, en el que todo lo que puede salir bien, sale bien, y aunque muy en el fondo el hincha siga esperando una adversidad para combatir en pos de ser fiel a la historia de dificultades, tanto dentro como fuera la cosa sale redondita, la ilusión crece y el equipo siempre está a la altura.
El rincón del morbo tuvo lugar en la semana, en el que la lucha interior y en algunos casos exteriorizada de los hinchas miraba de reojo la posible clasificación del Newell’s del Ogro (tipo que cae simpático en este momento hasta a Amalia Granata) y que se diera un clásico en octavos de final. Mientras algunos pensaban en otra épica victoria, otros no querían darle a los vecinos la chance de “salvar el año” en un duelo en el que a esta altura ya tienen bastante poco para perder.
Euforia o temor al margen, la eliminación antes de enfrentar a Central ganó también adeptos entre los que sostuvieron el folclore de que ya la inminencia del duelo clásico intimidó a la Lepra, pero también varios respiraron aliviados. Porque está bien que en el subconsciente saboteador se palpite que algo malo pueda pasar, pero al menos que no sea contra Newell’s.
Y ya el sábado, con los números puestos, y con un recibimiento inolvidable, todos se unieron en la convicción de que el equipo del profesor podía concretar otro paso fundamental, con triunfo y uno de zona, con uno de general, con otra tarea compacta a pesar del golpe de la lesión de Mallo.
La campaña es tan buena, que trasladando a los viejos Apertura o Clausura sería una labor de campeón, pero en este caso el formato indica que habrá playoffs y allí habrá que revalidar, en los mano a mano.
A planear la fiesta previa, a disfrutar el momento, a confiar en el camino realizado y en el sustento futbolístico y anímico. Es verdad que todo puede cambiar en un día y que en 90 minutos cualquiera le gana a cualquiera, pero en definitiva que ese sea el argumento del rival para intentar ilusionarse. Las razones sólidas van por el lado de Holan y su gente, que por ahora siguen en Disney.
El Rojo será local desde las 21 ante un equipo que lucha por acceder a…
Historia en el femenino rosarino con la familia en el rectángulo del Cruce Alberdi
El elenco rosarino derrotó a un gran rival como es San Martín de Marcos Juárez.…
Nicolás Promanzio, un reconocido streamer del riñón del asesor presidencial, fue eyectado del Edificio Libertador…
El conflicto gremial se originó tras el cierre de las tres sucursales que el Banco…
Un usuario la atacó con un mensaje sobre su viejo encuentro con el cantante británico…