Rosario, viernes 18 de septiembre de 2026
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Rosario, viernes 18 de septiembre de 2026

Desocupación en alza: es peor que los datos oficiales, por el método de medición y el auge demaquillaje de las plataformas

Un análisis del Cepa sobre los últimos datos de desempleo del Indec concluye que los dos factores enmascaran un escenario mucho más grave que el que ya de por sí reflejan las cifras elaboradas sobre la base de la Encuesta Permanente de Hogares
Desocupación en alza: es peor que los datos oficiales, por el método de medición y el auge demaquillaje de las plataformas

Contra el relato oficial del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, entre otros funcionarios, las mismas estadísticas oficiales sobre empleo que publicó el Indec este jueves muestran un creciente retroceso: a nivel nacional, la desocupación alcanzó 7,9% en el segundo trimestre de 2026 (1,73 millones de argentinos), una suba de 0,3% sobre igual período de 2025 y de 0,1% en comparación con el primer trimestre de este año. Sin embargo, el escenario puede ser bastante más grave. Esa es la conclusión de un informe del Cepa (Centro de Economía Política Argentina), que hace foco en la metodología de medición y en el enmascaramiento que genera el avance del llamado «capitalismo de plataformas».

De acuerdo con la metodología aplicada en las mediciones de empleo, que se apoyan en la EPH (Encuesta Permanente de Hogares), la población ocupada comprende a aquellas personas que han trabajado al menos una hora en la semana de la encuesta.

De esa forma, explica el Cepa, cualquier persona que realice actividades de generación de ingresos a través de aplicaciones de movilidad o delivery, independientemente de la carga horaria o la regularidad, es clasificado estadísticamente como ocupado (o subocupado si trabaja menos de 35 horas semanales).

Con el desplazamiento creciente de empleo asalariado formal hacia el rebusque en deliverys o traslados tipo Uber, más la expansión de esas plataformas, indica el estudio, lo que se produce es una distorsión de los indicadores por mantenimiento de un criterio metodológico que no se corresponde con lo que pretende medir.

Varios son los deterioros del mundo laboral que, entonces, permanecen enmascarados. El trabajador permanece ficticiamente dentro del universo de la población ocupada, pero bajo una modalidad de cuenta propia (formal o informal), lo que esconde su desempleo latente.

La evidencia, sigue el documento del Cepa, indica que un 13% de los trabajadores de plataformas desempeña jornadas de entre 0 y 24 horas semanales. Y aunque se trata de inserciones laborales caracterizadas por la imprevisibilidad y la desprotección, quienes están en esa situación no figuran en las tasas de desocupación pese a que son víctimas de una incapacidad del sistema para proveer empleo de calidad.

El desempleo subió al 7,9% en el segundo trimestre del año, el nivel más alto desde 2021

 

¿Autónomos o desesperados?

El análisis destaca que lo que se presenta bajo el supuesto beneficio de la independencia laboral es, en la práctica, una «subordinación algorítmica» que redefine, para degradar, el vínculo laboral.

Es, en verdad, una relación de dependencia encubierta que le permite a las empresas de plataforma operar sin las responsabilidades propias de un empleador. En ese contexto, estadísticamente los trabajadores son registrados como autónomos.

Al permitir que una parte de la Población Económicamente Activa (PEA) se mantenga estadísticamente dentro de la ocupación aunque realice tareas marginales o de muy baja carga horaria, se genera una erosión en la representatividad de la tasa de desocupación como indicador único de la salud del mercado de trabajo. De esta manera, señala el Cepa, se oculta un proceso profundo de precarización y flexibilización laboral.