El cantante, músico y productor rosarino Diego Wacker viene de un intenso 2025 en el que sonó a pleno su disco Ascenso Descenso, con el cual dejó la huella de ritmos que unieron el rock, el folk, pop y electrónico, todo en una pieza amalgamada a la perfección. Pero su mente inquieta y su vasta producción lo llevaron a reflotar viejos “recuerdos musicales” y así dio con “Por el camino”, un sencillo que trabajó anteriormente con otra formación, pero que en esta oportunidad decidió editar y lanzar para mostrar otra faceta creativa. Es un single que aparece por fuera del momento de Ascenso Descenso: una canción que venía acompañándome desde hace tiempo y que decidí editar ahora, como una pieza que se corre un poco de esa línea y, al mismo tiempo, forma parte de mi horizonte musical. Pero eso no es todo: el músico prepara un show acústico el sábado 9 de mayo, a las 22, en Zenobia (Lavalle 1495, esquina Zeballos, Rosario). Las reservas se realizan en el IG @zenobiabar_
Respecto a la nueva canción, disponible en plataformas desde este viernes, el artista relató: “Tiempo después, al volver sobre ese demo, empecé a desarrollar una nueva lectura, una nueva producción y una terminación acorde a lo que la canción pedía. El resultado fue algo muy particular e interesante: una sonoridad que hasta ahora no había explorado de esta manera, a partir del cruce entre elementos de la música electrónica y sonoridades andinas, con rítmicas alejadas del rock más tradicional y la incorporación de instrumentos y timbres propios del altiplano, como charango, erke, bombos, cajas y sikus, entre otros”.
Cabe destacar que la fecha de estreno no es aleatoria, ya que “dialoga con la conmemoración del Primer Congreso Indigenista Interamericano, de 1940, y la instalación del 19 de abril como fecha conmemorativa vinculada a los pueblos originarios en distintos países de la región”.
“Si bien no soy un músico folclórico –continuó-, cada tanto me permito exploraciones que exceden mi cotidianeidad sonora, porque creo que ese estiramiento de los límites también le hace bien a la música: abre nuevas búsquedas, nuevos climas y nuevas formas de decir. En este caso, además, esas sonoridades me interesan porque nos conectan de un modo más profundo con lo natural, con la tierra y con una memoria más larga”. Y sumó: “Hay algo en esos timbres, en esas rítmicas y en esos instrumentos que remite al pasado, pero no como algo cerrado o nostálgico, sino también como una energía que puede proyectarse hacia adelante. Me interesa esa tensión que surge cuando un instrumento que no es propio de la época atraviesa el sampler y vuelve transformado, reinterpretado desde otro lugar y abierto a múltiples configuraciones posibles”.

En términos simbólicos, tanto desde la letra como desde la estética de la tapa, Por el camino propone un itinerario de memoria ancestral, de huella histórica y de resistencia. La canción no mira ese pasado como una postal detenida, sino como una presencia viva: un dolor que persiste, un alarido que todavía resuena y una energía que sigue latiendo en el presente. En ese sentido, el “camino” de la canción es también una marcha de la memoria: un trayecto atravesado por el sufrimiento, pero también por la dignidad, la supervivencia y el despertar.