Rosario, viernes 23 de octubre de 2026
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Rosario, viernes 23 de octubre de 2026

Dos socios gigantes con planes enormes

Brasil y China sellan acuerdos por 50 mil millones y un tren transoceánico.

Brasil y China firmaron decenas de acuerdos de inversión en el marco de un ambicioso plan conjunto hasta 2021 durante la visita del primer ministro del país asiático a la potencia sudamericana, que estuvo precedida por la promesa de invertir 50.000 millones de dólares. Además, se acordó el inicio de estudios de viabilidad para la construcción de un tren con el que se pretende unir la costa atlántica brasileña y los puertos peruanos del Pacífico.

El paquete de iniciativas rubricadas ayer y anteayer entre la presidente brasileña Dilma Rousseff y el primer ministro chino Li Keqiang incluyó un convenio para financiar proyectos de la petrolera estatal Petrobras por 7.000 millones de dólares, el cierre de la venta de 22 aviones de Embraer y un memorando entre la minera brasileña Vale y el banco chino ICBC para ofrecer servicios financieros por 4.000 millones de dólares, entre otros.

Brasil también consiguió reanudar su comercio de carne bovina con el gigante asiático, uno de los anhelos del sector agropecuario tras el cierre por cuestiones sanitarias.

La reanudación “será implementada inmediatamente con la habilitación hecha por China de los primeros ocho establecimientos exportadores brasileños”, destacó la presidenta Rousseff.

Los dos países harán además estudios de viabilidad para una monumental obra ferro-océanica que cruzará la Amazonia hasta Perú, para exportar bienes del país sudamericano por el Pacífico.

Ese proyecto implica construir vías desde el océano Atlántico al Pacífico, para abaratar los gastos de transporte de las exportaciones de commodities brasileñas al gigante asiático, como la soja y el mineral de hierro.

Esta renovación de los compromisos estratégicos de ambas naciones BRICS aparece como una bocanada de aire fresco para la alicaída economía brasileña, que recorre su quinto año de aletargamiento.

La gira de Li, que también incluirá a Perú, Colombia y Chile, marca el puntapié inicial de una segunda generación de inversiones chinas en Brasil, tras una inicial en materias primas, con mayor foco en la industria pesada y en obras de infraestructura.