Fotos: Juan José García
El Gigante de Arroyito fue escenario de un momento de pura emoción cuando Eloy, el hijo del vendedor ambulante que sufrió el robo de sus camisetas antes del clásico rosarino, ingresó al campo de juego de la mano de Ángel Di María.
Tras la enorme repercusión que tuvo el violento hecho, el fútbol le regaló una revancha inolvidable a este nene de 9 años. La imagen de su sonrisa imborrable recorriendo el césped junto a su gran ídolo sintetiza a la perfección cómo la solidaridad de toda una ciudad logró transformar un pésimo recuerdo en una alegría para toda la vida.

Este conmovedor gesto corona una cadena de acciones solidarias coordinadas por la dirigencia de Rosario Central y la familia del propio futbolista, quienes ya se habían acercado de forma privada a donar mercadería y camisetas firmadas para reponer el sustento de su padre.
El ingreso formal del pequeño junto al plantel profesional en la previa del partido frente a Argentinos Juniors no solo conmovió a los miles de hinchas presentes en las tribunas, sino que visibilizó el poder de reparación que tiene el deporte frente a las injusticias de la calle.