El presidente del astillero Tandanor, Mario Fadel, confirmó ayer que el rompehielos Almirante Irízar hará la campaña antártica 2011-2012, después de completar la reconstrucción y modernización que se está realizando en ese lugar aledaño a la Costanera Sur de la ciudad de Buenos Aires, presupuestada en 90 millones de dólares.
Personal del astillero trabaja ahora en la sexta de diez etapas de desguace del 70 por ciento del buque destruido o deformado por el devastador incendio que sufrió en abril de 2007, cuando retornaba de la Antártida tras completar la campaña de ese año, dijo Fadel a periodistas que visitaron el Irízar invitados por el Ministerio de Defensa.
El desguace de unas 770 toneladas de acero fue planificada por etapas a fin de evitar la deformación del casco de la nave, que salió intacto del incendio desatado en la sala de máquinas cuando navegaba a unas a 140 millas náuticas de Puerto Madryn con 241 tripulantes a bordo, todos rescatados, explicó el gerente de Proyecto, Martín Canevaro.
Ya fueron removidas cinco cubiertas y el desguace sigue “hacia abajo”, una tarea que avanzó en paralelo al desarrollo de la ingeniería básica y la ingeniería de detalle, ajustados a las actuales normas internacionales.
Las características del proyecto apuntan a satisfacer las demandas de la misión logística y científica del Irízar, obtener la clasificación del buque por parte de Der Norske Veritas y cumplir las normas de seguridad de Marpol, Solas y el Tratado Antártico.
El grado de avance actual de las diversas tareas es de 25 por ciento en ingeniería básica y de detalle, 50 por ciento en el desguace y 40 por ciento en la adquisición de sistemas críticos (motores propulsores y generadores y sistemas eléctricos), según un gráfico brindado a la prensa por Tandanor.
La tarea de desguace en la nave de 125 metros de eslora (largo) y 25 de manga (ancho) se completará con la remoción completa de los componentes y sistemas dañados, incluida la extracción de los restos de los motores de entre 50 y 100 toneladas.
En noviembre de este año arribarán los siete nuevos motores generadores diesel MAN, cuatro principales y tres auxiliares, así como los dos motores propulsores eléctricos ABB.
Estos motores de propulsión, más las casi 15.000 toneladas que desplaza, explican la capacidad del buque para romper hielos de hasta cinco metros de espesor, precisó a la prensa el comandante del Irízar, capitán Fernando Rial.
Completada la reconstrucción y modernización, la nave estará en noviembre del año próximo en condiciones de emprender la campaña antártica 2011-2012.
Su papel en el reabastecimiento logístico de las bases argentinas en la Antártida, en especial Belgrano II, San Martín y Marambio, debió ser suplido en las últimas campañas con el alquiler de un rompehielos y un buque polar rusos.