Opinión

El otro Combate de San Lorenzo: la defensa del río y la soberanía, una pelea que lejos de ser historia tiene plena actualidad

El 16 de enero de 1846, hace 180 años, el general Lucio Mansilla comandó en estas mismas tierras sanlorencinas las tropas que, como parte de la gesta de la Guerra del Paraná, expulsó a los imperios invasores de Francia e Inglaterra que pretendían apoderarse del río

* Germán Mangione

Si hablamos del Combate de San Lorenzo, seguramente, se nos aparecerá la imagen del glorioso ejercito de los Granaderos a Caballo comandados por el General José de San Martín venciendo en febrero de 1813 al ejército invasor realista en nuestras tierras. Sin embargo, no fue el único combate de los ejércitos patrios en nuestras tierras. El 16 de enero de 1846, hace 180 años, el general Lucio Mansilla comandó en estas mismas tierras sanlorencinas las tropas que, como parte de la gesta de la Guerra del Paraná, expulsó a los imperios invasores de Francia e Inglaterra que pretendían apoderarse de nuestro Río Paraná. La defensa del rio y nuestra soberanía, una pelea que lejos de ser historia tiene plena actualidad.

Controlar el Paraná para controlar Sudamérica

El combate de San Lorenzo, como mencionamos, fue parte de un conflicto mucho mayor, poco difundido como tal en la historia oficial nacional. Estamos hablando de La Guerra del Paraná, un conflicto bélico que se extendió desde 1845 a 1950 y que tuvo entre sus capítulos más conocidos y gloriosos la Batalla de la Vuelta de Obligado y la Batalla de Punta Quebracho.

Pero fue más que un par de batallas, fue sin dudas una gesta liderada por el entonces líder de la Confederación Argentina, Juan Manuel de Rosas, contra la intención de los imperios más poderosos del momento, Inglaterra y Francia, por la soberanía sobre nuestros ríos y la posibilidad soberana de autodeterminación de nuestra naciente nación sobre su comercio y sus vías navegables.

Esta guerra tuvo como centro la intención de los imperios de navegar, comerciar, y a fin de cuentas controlar la Cuenca del Plata y su principal afluente, el Rio Paraná, puerta de entrada y de salida del comercio no solo de nuestro país sino de todo nuestro subcontinente.

Los franceses asentados en Montevideo habían iniciado en 1938 el bloqueo a los puertos de la Confederación para forzar que se privilegien sus intereses comerciales. En 1846, aliados a los ingleses, también con gran influencia en Uruguay, iniciaron una campaña bélica y comercial para burlar el decreto del 22 de enero de 1841 que había declarado cerrados los ríos Paraná y Uruguay a la navegación de todo buque que no fuese patentado por el gobierno argentino bajo el pabellón nacional, considerando a los invasores verdaderos piratas.

Previamente bloquearon todos los puertos de la Confederación, robaron parte de la escuadra del almirante Brown y tomaron la isla Martín García.

Obligado y después

El 20 de noviembre de 1845, en la Vuelta de Obligado, se libró el combate más conocido de esta guerra, y por el cual cada año conmemoramos el día de la Soberanía. En aquel enfrentamiento recordado por la estrategia patriota de cruzar cadenas a través del río, a pesar de la férrea defensa argentina y de asestar grandes pérdidas al convoy pirata, la avanzada imperial logro seguir viaje con destino a su objetivo que no era otro que comerciar con las provincias rebeldes de la Confederación como Corrientes, y con el Paraguay y por sobre todo dejar sentado el precedente de que podrían navegar nuestros ríos, sin ningún permiso del país.

El 9 de enero Mansilla, a cargo de las operaciones de la Guerra del Paraná escribe a su par, el General Manuel Corbalan, una carta describiendo el combate:

«Navegaban (los enemigos) nuestro majestuoso Paraná convoyando cincuenta transportes de infames piratas especuladores bajo diferentes pabellones de naciones amigas, indebidamente enarboladas en un río interior de nuestra República».

La batalla de San Lorenzo

Luego de la experiencia de Obligado, donde las fuerzas patrias recibieron de lleno el fuego enemigo que inutilizo gran parte de las baterías fijas de cañones de la Confederación para luego desembarcar, Mansilla ideo otra táctica para seguir hostigando al enemigo a lo largo de toda la costa del Paraná.

Implemento el uso de baterías móviles (cañones atados a caballos que iban transportándola de un lugar a otro después de cada ataque) y el aprovechamiento de las altas barrancas de nuestra zona para impedir el fuego enemigo.

Estrategia que fue acompañada por el protagonismo popular de los habitantes de toda la rivera, que no solo hostigaban con fusiles a los barcos que surcaban el rio sino que impidieron en todo momento el aprovisionamiento de carne y comida fresca del enemigo lo que a lo largo de la guerra provoco graves problemas de salud en la tripulación pirata.

Luego de combatir con la Escuadra Anglo-francesa en el Paso del Tonelero, el General Lucio Mansilla colocó ocho cañones ocultos bajo montones de maleza, 250 carabineros y 100 infantes en los barrancos de la costa comprendida entre el Convento de San Lorenzo y la punta del Quebracho.

Tendidos en el suelo, y con orden a los oficiales de no aparecer a la vista del enemigo ni hacer la más leve demostración, fuesen cuales fuesen las hostilidades de éste, hasta que él no diese la señal general de ataque.

Así espero hasta las 11 de la mañana en que aparecieron el vapor Gorgon, la corbeta Expeditive, los bergantines Dolphin, King y dos goletas armadas en la Colonia, lo que significaban 6 buques de guerra con 37 cañones de grueso calibre, custodiando a 52 buques mercantes.

Cuando llegan a San Lorenzo la flota imperial disparo a la costa intentando descubrir las posiciones de la fuerzas de la Confederación, pero estos se mantuvieron ocultos como había ordenado Mansilla. Cuando todo el convoy se encontraba a la altura del convento de San Lorenzo se elevó de pronto la bandera argentina y los cañones criollos rompieron fuego.

El ataque fue certero; los buques mercantes rumbeaban desmantelados hacia dos arroyos próximos, aumentando con el choque de los unos con los otros las averías que les hacían los cañones de tierra.

Como en toda la guerra del Paraná, la superioridad militar de Francia e Inglaterra sobre las fuerzas criollas era notable, sin embargo con tácticas militares brillantes, y con la soberanía nacional como bandera, las fuerzas de Mansilla hicieron grandes daños al convoy pirata. Las acciones se extendieron por casi cuatro horas y se reanudaron al caer la tarde cerca de Punta Quebracho

La pérdida de los argentinos, a diferencia de en Obligado, fue mínima. Entre tres buques admitieron haber disparado más de 50 proyectiles sin causar ningún daño a las tropas de tierra.

Mansilla diría después sobre esta batalla que “habíale tocado el honor de defender el pabellón de su patria en el mismo paraje de San Lorenzo que regó con su sangre San Martín al conducir la primera carga de sus después famosos Granaderos a Caballo”.

El Contralmirante Inglefield, en su parte oficial al Almirantazgo Británico, dijo que “los vapores ingleses y franceses sostuvieron el fuego por más de tres horas y media; y apenas un solo buque del convoy salió sin recibir un balazo”.

El comandante británico del HMS Philomel describió así el ataque argentino en San Lorenzo: “Mansilla había preparado todas sus fuerzas para atacar al convoy y sabiendo ahora que las baterías fijas no servirían, dado que las localizaríamos, adoptó un plan más astuto: utilizar artillería móvil.

La victoria de Punta Quebracho

Así fue toda la travesía de esta aventura imperial que encontró a la vuelta de su viaje el capítulo más negro el 4 de junio de 1846 en la angostura de Punta Quebracho, en los territorios de la actual Puerto San Martín, donde las tropas de Mansilla volvieron a utilizar la estrategia usada en San Lorenzo y en otros puntos luego de Obligado, dando un golpe final a la flota anglofrancesa que terminó, en un proceso de unos años, reconociendo la soberanía sobre nuestros ríos interiores, y devolviendo por ejemplo la Isla Martin García.

La actualidad de la batalla por el Paraná

Recordar esta batalla y toda la gesta soberana de la Guerra del Paraná no es solo una cuestión histórica, sino que es de vital importancia en la actualidad.

El control del Paraná, lejos de ser un debate histórico, es una cuestión de urgencia actual. En marzo de este 2026 el gobierno de Javier Milei, en acuerdo con los principales grupos económicos extranjeros que hoy controlan nuestro comercio exterior, intentará avanzar en una nueva entrega de la administración y control de nuestra principal vía navegable a capitales extranjeros con la re licitación de la mal llamada hidrovia.

En momentos en el que el mundo está en vilo ante la avanzada imperialista de Estados Unidos por el control de las riquezas y los recursos de toda América, en disputa con otras potencias imperiales como China y Rusia, el control de la vía por donde sale el 80% de nuestras exportaciones, y una gran parte de las exportaciones de todo el cono sur no es solo una cuestión comercial sino defensa y de soberanía nacional.

Tampoco es una hipótesis del futuro o una teoría conspirativa, sumado a que en la actualidad casi el 90% del comercio exterior del país esta manejado por empresas procedentes de potencias extranjeras, el cuerpo de ingenieros del ejército de Estados Unidos tiene hoy, a partir de un acuerdo firmado durante el gobierno de Alberto Fernández y refrendado por la administración de Milei, injerencia directa en el control de lo que entra y sale de nuestro país por el Paraná.

Recuperar una tradición política que entiende a la soberanía como un hecho concreto, ligado al control del territorio, de los recursos y de las decisiones estratégicas, no solo es una urgencia del presente sino una condición indispensable para desarrollar cualquier proyecto de futuro que tenga como guía la felicidad y el desarrollo de nuestro pueblo.

En tiempos donde el Paraná vuelve a estar en debate, San Lorenzo nos recuerda que la historia también es un campo de disputa presente.

*Coordinador del sitio educativo www.puntaquebrachohistoria.com.ar
*Miembro del Foro por la recuperación del Paraná

Entradas recientes

El juez federal de Rosario Gastón Salmain no podrá salir del país, investigado por lavado y abuso de autoridad

La Cámara Federal de Casación Penal impidió su viaje a Europa, procesado por cohecho y…

enero 15, 2026

¡A disfrutar de la música junto al río! Se viene a fin de mes en Rosario una nueva edición del Festival FARO

Organizado de forma conjunta entre la provincia y el municipio local, tendrá lugar los días…

enero 15, 2026

Panorama auriazul: la sana competencia que tienen Broun y Ledesma para ser el arquero titular de Central

"Están para jugar los dos", manifestó el Rifle Castellano, entrenador de arqueros del Canalla. Jorge…

enero 15, 2026

Motosierra apagada en China: polémica por un viaje de la diputada libertaria Juliana Santillán y otros legisladores

La legisladora de La Libertad Avanza encabezó una comitiva que viajó a China y se…

enero 15, 2026

Puerto Patriada: el siniestro forestal quedó controlado tras intensos trabajos de brigadistas

El mandatario chubutense, Ignacio Torres, indicó que la lluvia de las últimas horas y la…

enero 15, 2026

El negocio de la salud: el costo humano del fentanilo contaminado

"Las víctimas de esta masacre no solo sufrimos la pérdida de seres queridos, sino también…

enero 15, 2026