Transcurrieron más de tres décadas desde que Ernesto Bocha Gallardo descubrió en su Mar del Plata natal que el periodismo y el pádel iban a ser un camino de ida. Reconocido popularmente como «la voz del pádel», el periodista y relator recordó en el programa de streaming Saque y Volea sus primeros pasos en los años noventa, cuando el deporte comenzaba a causar furor en la Argentina y la profesión exigía una dosis extra de ingenio y oficio artesanal.
«Era llevar un adoquín en el bolsillo; había que estar muy seguro de que las pilas anduvieran porque capaz estabas en el fragor de la nota y se te podía tragar la cinta», rememoró Gallardo sobre los viejos grabadores de cassette que acompañaban sus primeras coberturas periodísticas en una era sin celulares ni redes sociales.
Uno de los hitos fundacionales de su carrera internacional ocurrió durante la cobertura del primer Mundial de Pádel en 1992, en la Isla de la Cartuja (Sevilla). Allí, en medio de la cita ecuménica de la disciplina, se produjo un encuentro imprevisto e histórico. Carlos Salvador Bilardo acababa de asumir en el Sevilla FC y Diego Armando Maradona llegó a la ciudad andaluza para concretar su fichaje.
«Fue un Mundial muy raro para mí porque fui a cubrir un mundial y terminé hablando con Maradona», contó Gallardo. Tras un primer contacto en el estadio Sánchez-Pizjuán, el astro argentino cumplió su palabra y al día siguiente se presentó en el predio del torneo para alentar a la delegación nacional. «Llega Diego y lo primero que me dice es: ‘Colorado, no hagas bulla, tranquilo, vamos a hablar y vamos a mirar pádel’. Se puso al lado mío y estuvimos horas ahí hablando», revivió entre risas.
El fenómeno global y la vigencia del deporte
A lo largo de su profesión, Gallardo fue testigo directo de todas las metamorfosis y circuitos que atravesó la actividad a nivel mundial, desde las primeras asociaciones nacionales hasta las multitudinarias etapas contemporáneas. Ante los debates actuales sobre la convivencia de los diferentes circuitos internacionales, el relator remarcó la esencia del deporte: «El pádel es uno solo, se juega con la misma pala, la misma bola y las mismas dimensiones. Pasa que a algunos les gusta el poder y se piensan que son dueños de la pelota».
Asimismo, el periodista analizó la evolución técnica de las principales figuras y la irrupción de escenarios emergentes a nivel internacional, destacando cómo el pádel ha ganado una dimensión verdaderamente universal y multicultural.
Con la pasión intacta y miles de kilómetros recorridos por el país y el exterior, Gallardo sintetizó su filosofía de trabajo y su compromiso con la difusión deportiva, donde las extensas jornadas de transmisión y el amor por la cancha siguen siendo el motor de cada cobertura.
El escenario nacional
En el plano nacional, el relator repasó el armado del equipo argentino y ponderó el recambio generacional de la Asociación Padel Argentino (APA). Al referirse a la dupla conformada por Santi Contreras y Nacho Piotto, Gallardo no ahorró elogios: «Hablar de Santi Contreras es hablar de la continuidad de Tapia; me parece que es de lo más parecido en cuanto a juego, versatilidad, frialdad y calidad. Ya no es una proyección, ya lo es». Sobre su compañero, completó: «Nacho Piotto es un jugador regular, fuerte, que habitualmente juega el RCC Pádel. Parece que puede llegar a ser un binomio equilibrado y diferente».
En el plano local, el relator ponderó además el nivel de las parejas del circuito interno: «Si elijo una pareja de hoy es Mayerna-Britos, me parece que es lo más completito que hoy se puede ver en la Argentina, sumado a la calidad de Frugoni con Del Moral».
Rumbo a los Juegos Suramericanos en Rosario
Más allá de su identificación histórica con la pala, la agenda de Gallardo sumará un nuevo capítulo internacional en la región con la cobertura de los Juegos Suramericanos de la Juventud Rosario 2026, donde estará abocado al seguimiento del squash.
«El pádel y el squash para mí son dos caminos paralelos que forman parte de mi vida. Los he comenzado de la misma forma y hago el mismo trabajo con el squash hace 36 años también», explicó sobre su rol en el evento continental.
Su estadía en la ciudad tendrá un condimento emotivo especial en el marco de la competencia local: «Voy a estar en Rosario en la casa de Robertino Pezzota; hablar de Robertino es hablar del jugador del pueblo. Me parece que va a finalizar su carrera en su casa, así que estoy preparando una presentación acorde para ese momento», cerró el periodista, listo para reencontrarse con el público rosarino.