Tras su retiro del fútbol profesional —trayectoria que lo llevó por clubes de Chile y Rusia durante ocho años—, Leandro «Coty» Fernández encontró en el desarrollo de infraestructura deportiva su nueva pasión. Con la experiencia de haber abierto un gimnasio en Barrio Martín, estar en Damfield y un complejo de pádel en Castelar, Buenos Aires, el exfutbolista decidió dar el salto en su ciudad natal con una propuesta integral.
«A mí me gusta todo lo que tenga que ver alrededor del deporte, lo que es infraestructura privada: el gimnasio, el ambiente y todo lo que se genera», explica Fernández sobre la génesis del proyecto. La búsqueda de un espacio adecuado concluyó en la zona norte rosarina, en un galpón ubicado sobre calle Junín al 1035, entre Sabín y Avenida Alberdi. La apertura oficial está proyectada para mediados de septiembre según contó en el stream Saque y Volea.
Canchas profesionales y un espacio social para el barrio
El nuevo complejo contará con tres canchas de pádel indoor full panorámicas y homologadas. Sin embargo, la propuesta busca trascender la mera práctica del juego para posicionarse como un punto de encuentro social en el barrio.
«Nosotros lo primero que hicimos es montar la infraestructura para que venga Doña Tita con la amiga y jueguen, o para que lo puedan usar los números uno de pádel. El lugar va a estar preparado para las dos cosas», destaca el emprendedor. El predio incluirá vestuarios, bar, cocina y la posibilidad de incorporar a futuro áreas dedicadas al método pilates o kinesiología.
Fernández remarca la creciente demanda que experimenta la disciplina en la región: «En Rosario faltan casi 50 canchas. Hay mucha demanda, la gente quiere jugar. El pádel ya no es una moda, es un deporte. Queremos que la gente vaya y viva toda una experiencia distinta, que pueda tomar un buen café, comer algo y pasar varias horas tranquila».
Impacto urbano y proyecto familiar
El emprendimiento se lleva adelante como un proyecto estrictamente familiar junto a su hermano y su esposa. Además del aspecto deportivo, Fernández resalta el impacto positivo que genera la reconversión de espacios en la trama urbana de Rosario.
«Aparte de la infraestructura, me gusta lo que pasa con la ciudad porque urbanizás la zona. Le das vida a un espacio desde las 6 o 7 de la mañana hasta las 12 de la noche. Tenés movimiento constante y eso valoriza el barrio», concluye sobre el predio que abrirá sus puertas en las próximas semanas.