Por: Nelson Raschia
Un espacio recuperado. Tal vez el más emblemático sitio del parque de la Independencia, el Palomar, quedó como era originalmente, cuando se lo inauguró en 1937, tras quedar destrozado luego de la tormenta de piedra de noviembre del 2006.
Y en la tarde de ayer, en una jornada ideal para estar al aire libre, una pequeña fiesta fue el marco para la habilitación del Palomar más que restaurado, prácticamente reconstruido.
Desde antes de las 16, la hora prevista para el acto, varias decenas de rosarinos, muchos habitantes del barrio, pero también de otros lugares llegaron hasta el sector del parque ubicado a la altura de la avenida Pellegrini y Callao o frente a la entrada principal del estadio del Club Atlético Newell’s Old Boys, con sus reposeras, termo y mate, para participar de la ceremonia.
Mientras los más chicos trataban de ver a las palomas en su recuperado hábitat, otros un poco más grandes andaban en sus bicicletas. Ajenos al acto, como telón de fondo, los fans de Viejas Locas que estaba previsto que por la noche se presentara en el estadio de Newell’s, pasaban con sus trapos identifica torios
Adornado con globos, que luego fue-ron repartidos a los chicos por integrantes de la Asociación Amigos del Parque de la Independencia, el nuevo Palomar con sus flamantes tejas y estructura de madera, más su recuperado cerramiento de alambre lucía a nuevo, claro que antes de la habilitación hubo que restaurar dos paneles del cerramiento que fueron “rotos a patadas”.
El espectáculo se abrió con la actuación del dúo Rosina y Cocote, alumnos de la Escuela Municipal de Artes Urbanas, con algunas acrobacias y luego el músico Antonio D’Antaño interpretó varios temas con “el armonio de cristal” y con un serrucho.
Al llegar el turno de los discursos hablaron el presidente de los Amigos del Parque Adrián D’Alessandro y para cerrar el acto el intendente municipal, Miguel Lifschitz,
Quienes coincidieron en recordar al Palomar como el sitio al que alguna vez han concurrido todos los niños rosarinos. D’Alessandro particularmente hizo mención a las últimas tareas efectuadas para rescatar lugares emblemáticos del predio; mientras que el intendente Lifschitz, destacó la visión que había tenido el entonces intendente Luis Lamas, en 1902, cuando se inauguró el parque de 100 hectáreas.
Resaltó asimismo el jefe comunal la tarea efectuada por los trabajadores municipales, tanto de Parques y Paseos como del Area de Servicios Urbanos del Distrito Centro, y a las empresas que co-laboraron: Cerro Negro, con las tejas, la Cámara de la Industria de la Madera y Accesaniga. Asimismo aludió a la próxima habilitación de las obras de restauración de los muelles del parque España y a la inauguración del centro de salud en Fuerte Apache.
Por su parte en diálogo con El Ciudadano D’Alessandro tras expresar su “alegría” por la inauguración, recordó que en el 2007 se había restaurado la estatua de Manuel Belgrano; en el 2008 los puentes del laguito y semanas atrás la estatua de Giuseppe Garibaldi.
Anticipó que “ya está terminado el proyecto técnico para restaurar la fuente de los Españoles, en el Rosedal”, dijo que la tarea que será muy minuciosa y que demandará unos 18 meses de labor, se hará con técnicos y especialistas rosarinos, con la colaboración de una especialista de Buenos Aires en lo que hace a la restauración de las mayólicas.